Los desafíos que le esperan al nuevo ministro de salud

Ex autoridades de salud apuntan a temas de políticas públicas enfocadas en combatir enfermedades crónicas. Respecto a las listas de espera, hay miradas contrapuestas de si debe o no ser un tema prioritario.

Viernes 5 de enero de 2018

Los desafíos que le esperan al nuevo ministro de salud
Escrito por Oscar Galaz

La llegada de una nueva administración de gobierno trae aparejado nuevos nombres que acompañarán al Mandatario desde la primera línea. Y acá generalmente están sus asesores directos y ministros de Estado. En esto, hay secretarías de Estado que históricamente son más complejas de liderar y por ende, se requiere de práctica y conocimiento en el tema. Los ministerios de Interior, Salud y Educación, están en este grupo. 

Respecto a quien lidere el Ministerio de Salud es una incógnita aún está en veremos, aunque en cierta medida ya están definidas las áreas por dónde debe trabajar, según lo expresa el programa de Gobierno de Sebastián Piñera. ¿Qué debe hacer primeramente quien sea designado y con qué se encontrará? ¿Por dónde debe empezar la nueva autoridad? Esto es parte de lo que comenzará de dilucidarse en casi dos meses más.

Al respecto, Hernán Sandoval, ex secretario ejecutivo de la Comisión de la Reforma de Salud que impulsó el Plan Auge, aseguró que la próxima máxima autoridad de Salud debe poner el acento en generar políticas públicas en torno a prevenir enfermedades crónicas.

El profesional puntualizó que “de los temas prioritario es fortalecer las políticas públicas en la prevención de las enfermedades crónicas, que en este gobierno se hizo muy poco y en el anterior nada. Esto, en el sentido de que ninguna de las causas de enfermedades crónicas como sobrepeso, sedentarismo exceso de longitud de la jornada de trabajo, entre otras cosas, no fueron tomadas en cuenta en el gobierno anterior y tampoco son temas que ocupen una parte importante de lo que pude conocer  del programa del Presidente electo. Así, la primera prioridad que tendría es generar políticas públicas para la prevención y manejo de grandes flagelos que amenazan a la población que tienen que ver con la salud mental, enfermedades crónicas no trasmisibles, sobrepeso y obesidad, frente a las cuales hacen políticas remediales pero ninguna van al fondo del asunto”.

Sandoval agregó que “lo segundo tiene que ver con generar mecanismos para mejorar la atención primaria y la atención hospitalaria. Creo que eso es una prioridad que no se ha enfrentado en forma adecuada. Y la tercera tiene que ver con resolver las listas de espera en enfermedades crónicas que necesitan intervenciones  específicas, tanto diagnósticas como terapéuticas”. 

Coincidente con la mirada inicial es el ex subsecretario de Salud (2002-2005), Antonio Infante, quien cree que “lo central son políticas de prevención de las enfermedades crónicas y eso son medidas poblacionales, masivas y a toda la población en prevención de obesidad, propiciar el aumento de ejercicio, una alimentación saludable.  Además, un énfasis muy fuerte de esto a nivel escolar ya que hoy día estamos priorizando al revés, primero los adultos mayores y luego los jóvenes. Si se pone empuje en la prevención infanto-juvenil con eso proveemos enfermedades crónicas, drogas, suicidio adolescente y muchas otras externalidades”.

Indicó, además, que en las listas de espera, por ejemplo, el nuevo ministro no debería dedicar mayor atención, “no debería estar en las prioridades. En esta administración hubo demasiado énfasis en lo asistencial.  Las listas de espera hay que priorizarla de acuerdo a riesgos clínicos, pero no por eso descuidar las medidas de salud pública  que son rentables a largo plazo”.

En  tanto, la ex ministra de Salud, Helia Molina, aseguró que "es  muy  complicado" decir cuál o qué debe hacer el próximo ministro porque debe ejecutar el programa de gobierno, sin embargo, "lo primero debiera ser conocer la situación de salud a través de los datos existente, identificar las áreas prioritarias y armar  con los técnicos un plan de acción desde ambas subsecretaria de redes y salud pública. Tambien partir siempre por lo que genera más problemas a la población como es el funcionamiento de la atención primaria, reforzar la capacidad resolutiva de esta para poder parar el flujo innecesario hacia el hospital y especialistas ya que hay allí un cuello de botella".

También cree necesario que el ministro o ministra entrante debe "hacer un análisis del estado de funcionamiento de los Servicios de Salud  e identificar los datos que muestren las brechas entre oferta y demanda en patologías quirúrgicas. A partir de ello desarrollar un plan que permita reducir o terminar con la brecha".

Asimismo, Molina cree necesario que revise todas las áreas de trabajo del ministerio en su rol rector y  abordar los problemas prevalentes graves como el aumento de VIH, implementan de la ley del tabaco y etiquetado, entre otros. "Reforzar las áreas débiles, solicitar recursos a Hacienda si así se requiere porque parte de las deficiencias del sector tienen que ver con la inversión en salud es la más baja de la OCDE, son de caro abordaje. Y obviamente juntarse y escuchar a los equipos técnicos de las dos subsecretarias, conocer lo que se hace y a las personas, inmediatamente hacerse cargo de temas emergentes como el derecho a la salud  de inmigrantes y población más vulnerable".

Cambios Mayores

Consultada sobre cuál es el principal cambio en materia de salud a la que debe apostar y jugársela el próximo ministro de salud, Helia Molina destacó que "focalizar esfuerzos en la atención primaria, en las áreas más deficitarias como son la salud de los adultos mayores y pacientes crónicos;", son fundamentales. También "avanzar en reducir el gasto de bolsillo de los usuarios que es el más alto de la OCDE; asegurar la oportunidad y calidad de entrega de fármacos, la promoción de la salud basada en evidencias. Todo con el fin de que se permita que las personas tomen las decisiones adecuadas en el ámbito de prevenir la obesidad, el tabaquismo o el abuso de sustancias, entre otras".

Así también, apuntó a generar espacios para el ejercicio físico y alimentación saludable, y trabajar a nivel nacional y local en forma intersectorial  ya que hoy la Salud está en todas las políticas país (educación, cultura, vivienda o trabajo).

Por último la ex autoridad apunta a  que "lo más importante es que todos las divisiones del Minsal funcionen sintonizadas: redes y salud pública. Lo mismo los órganos autónomos como Fonasa, ISP, Cenabast y Superintendencia de salud, y se le baje la línea política y estratégica".