No confunda las bebidas energéticas con las isotónicas

Debido a la gran confusión que generan estos términos, se deben diferenciar las bebidas energéticas o hipertónicas de las bebidas rehidratantes o isotónicas que son de uso deportivo.

Miércoles 21 de febrero de 2018

No confunda las bebidas energéticas con las isotónicas
Escrito por

Josefa Rivera, académica de nutrición y dietética, U. San Sebastián

Hoy las personas pasan gran parte del tiempo en su trabajo, ha aumentado la competitividad laboral y el estrés se ha posicionado como una enfermedad del siglo XXI. Considerando este contexto, en 2001 llegaron a Chile las bebidas energéticas, que han sido un éxito de ventas.

Descritas por el marketing como aptas para aumentar la resistencia física, brindar mayor velocidad de reacción y concentración e incrementar el estado de alerta mental, crean un estado de euforia lo cual permite mantenerse hiperactivo por varias horas. Su consumo está orientado a un público de entre 18 y 40 años. A pesar de que países europeos han restringido su venta, en Chile se pueden comercializar sin limitación, así cada día aumentan los consumidores, sin embargo, muy pocos saben realmente lo que están bebiendo.

Su uso está normado por el Código Sanitario que las denomina como “alimentos para deportistas” y “bebidas energéticas”. Esta amplia denominación genera confusiones, ya que en la publicidad las bebidas energéticas pretenden ser útiles en una variedad de situaciones, incluso en aquellas en que pueden generar efectos adversos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) las define como “bebidas no alcohólicas que contienen cafeína, vitaminas y otros ingredientes, como por ejemplo, la taurina, ginseng, guaraná. Por lo general se comercializan con la finalidad de aumentar la energía e incrementar el rendimiento físico y mental”.

Debido a la gran confusión que generan estos términos debemos diferenciar las bebidas energéticas o hipertónicas de las bebidas rehidratantes o isotónicas que son de uso deportivo: las bebidas energéticas o hipertónicas son aquellas que en su composición no contienen alcohol, sin embargo, poseen sustancias que estimulan el sistema nervioso central, como cafeína, guaraná y/o taurina, que buscan generar en el consumidor efectos energéticos, regeneradores de la fatiga y del cansancio.

En cambio, las bebidas isotónicas, también conocidas como rehidratantes o deportivas, son aquellas que poseen en su composición sales minerales y glucosa que favorecen la rehidratación. Por lo tanto, deben ser utilizadas por deportistas de alto rendimiento o personas que suelen realizar una actividad física intensa con una duración mayor a una hora.