Día Internacional de la No Violencia

Para Gandhi los avances de la humanidad se deben a su capacidad de evolucionar cooperativamente. Mirando el último siglo, reconocemos bases colectivas en las transformaciones sociales que trajeron reconocimiento a subjetividades diversas, des-normalización de violencias silenciadas por años contra minorías raciales, étnicas, sexuales, contra niños, mujeres y ancianos, entre otros.

Lunes 1 de octubre de 2018

Día Internacional de la No Violencia
Escrito por

Maria Ester Buzzoni, académica Facultad de Psicología, Universidad San Sebastián

En 1927 Mahatma Gandhi, afirmó: “Se me ocurre que el dominio de las más sutiles pasiones y deseos resulta más difícil que la conquista del mundo por la fuerza de las armas”. 80 años después (2007), la Asamblea General Naciones Unidas invitó a los estados del mundo a celebrar el Día Internacional de la No Violencia cada 2 de octubre.

En su fundamentación, propuso que ese día todos los países celebren “de manera apropiada” y “difundan el mensaje de la no violencia por medios como las actividades educativas y de sensibilización de la opinión pública” (Asamblea General ONU).

Pero, ¿qué significa hoy “celebrarlo de manera apropiada”? La no violencia es una propuesta de transformación social. Para Gandhi los avances de la humanidad se deben a su capacidad de evolucionar cooperativamente. Mirando el último siglo, reconocemos bases colectivas en las transformaciones sociales que trajeron reconocimiento a subjetividades diversas, des-normalización de violencias silenciadas por años contra minorías raciales, étnicas, sexuales, contra niños, mujeres y ancianos, entre otros.

La revolucionaria apuesta de Gandhi es la negativa individual y colectiva a participar de una sociedad al servicio de la violencia. Una invitación a pensar cómo vivimos, desde la no violencia.

La reflexión académica desarrollada desde el género, propone que la violencia se reproduce en el lenguaje, forma en que el saber de occidente construye realidades, jerarquiza y subordina, dejando lo diverso fuera del margen. 

Visto esto, cabe hacer hincapié que la propuesta de Gandhi está vigente: construir juntos una sociedad capaz de repensarse para dar cabida a cada sujeto en su singularidad. Preguntarnos ¿cuántas violencias silentes ejercemos a diario? ¿cuántas violencias cotidianas silenciamos?