Importancia de la alimentación saludable

Debido a las alteraciones metabólicas en los adultos mayores, debemos procurar que este grupo etario lleve una alimentación equilibrada.

Viernes 30 de noviembre de 2018

Importancia de la alimentación saludable
Escrito por

Carolina Hube, académica de Nutrición y Dietética, U. San Sebastián, sede Valdivia

¿Qué significa tener una alimentación saludable? El Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos,INTA Chile, explica que “significa comer abundantes verduras y frutos diariamente, tomar leche o yogur con poca grasa, preferir el pescado, pavo o pollo a las carnes rojas, comer legumbres y granos enteros y beber mucha agua. Estos alimentos nos permiten estar sanos y vivir mejor, porque aportan una cantidad suficiente de proteínas, grasas esenciales, minerales, vitaminas, antioxidantes y agua. Gracias a ellos, nuestro cuerpo funciona bien y crea los mecanismos para defenderse de las enfermedades”.

Los avances en las ciencias de la salud, especialmente en la nutrición humana se están avocando con mayor ímpetu a los adultos mayores, lo que ha permitido prolongar de manera significativa la esperanza de vida y sobre todo, mantener a las personas mayores con buen estado de salud y calidad de vida.

Según cifras entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la población en Chile está envejeciendo aceleradamente: el Censo de 1992 arrojó que un 6,6% de las personas tenía 65 y más años, mientras que en 2017 este grupo etario representó el 11,4%. Los diferentes cambios relacionados con el envejecimiento, como son la menor capacidad de absorción a nivel intestinal, la dificultad en la masticación, el consumo prolongado de medicamentos, la falta de actividad física, entre otros, hacen que este grupo de la población presente un mayor riesgo de sufrir desequilibrios o carencias nutricionales, que conducen a una mayor probabilidad de padecer algunas enfermedades.

Dentro de las principales alteraciones metabólicas, precisó:

Alteraciones gastrointestinales

El envejecimiento produce cambios importantes a lo largo del tracto gastrointestinal, en general, los procesos digestivos y de absorción son más lentos, ya que hay pérdida de la superficie de absorción, lo que puede repercutir especialmente en lo absorción de vitaminas y oligoelementos.

Estreñimiento

El estreñimiento es un problema frecuente en el adulto mayor, suele ser de causa multifactorial y puede llevar a complicaciones médicas graves. Está considerado como uno de los problemas de salud más comunes en la población más longeva, por lo tanto, forma parte de los síndromes geriátricos y su desenlace tiene una clara influencia en la calidad de vida.

Masticación

Cuanto más vive la gente, mayor es la posibilidad de pérdida de piezas dentales y menor la de reemplazarlos con prótesis de forma satisfactoria. Estas pérdidas son debidas, generalmente, a enfermedades periodentales cuya causa, a su vez, puede ser la baja relación calcio/fósforo y las bajas ingestas de Vitamina D, asociadas con osteoporosis. La incapacidad para una masticación adecuada conduce a muchas modificaciones de los modelos dietéticos, con una gran tendencia a sustituir algunos alimentos. Además, los problemas de masticación pueden ocasionar insalivación inadecuada, con disminución de la capacidad de absorción.

Interacciones nutrientes-fármacos

Es éste un problema especialmente importante en las personas de edad, ya que la función gastrointestinal disminuye con el envejecimiento, por lo que al utilizar fármacos crónicamente, se entra en competición por los lugares de absorción con los nutrientes. Es precisamente debido a todas estas alteraciones metabólicas en los adultos mayores, que debemos procurar que este grupo lleve una alimentación equilibrada, cumpliendo con los siguientes requisitos de macronutrientes:

– Calorías: Las necesidades de energía para este grupo de edad son de aproximadamente 30 kcal/kg de peso corporal. Es decir, una persona de 60 kg. debe consumir entre 1600 y 1800 kcal.

– Proteínas: Es recomendable una ingesta de proteínas de 0,9-1,1 g/kg de peso por día. Siguiendo con el ejemplo, para una persona de 60 kg, la dieta debe contener al menos unos 60 g de proteína por día.

– Lípidos: Para una ingesta de 1800 kcal. debemos considerar 50 gramos de lípidos aproximadamente.

– Hidratos de carbono: Para una ingesta media de energía de 1800 kcal., debemos considerar 225 gramos de hidratos de carbono. Por lo tanto, otro nutriente esencial en este grupo es la fibra, ya que favorece la motilidad y reduce el tiempo de tránsito intestinal, previniendo y mejorando el estreñimiento, tan frecuente en los adultos mayores. Se recomienda un consumo de 25-30 gramos por día.