¿Por qué celebramos la Independencia los 18 de septiembre?

Académico de la Universidad San Sebastián, Carlos Ibarra, explica el origen de muchas de las tradiciones que durante septiembre se disfrutan en todo el país.

Martes 11 de septiembre de 2018

¿Por qué celebramos la Independencia los 18 de septiembre?
Escrito por

Carlos Ibarra, académico Pedagogía de Edu. Media en Historia y Geografía, U. San Sebastián

El 18 de septiembre de 1810, se reunió en Santiago de Chile un Cabildo Abierto para decidir qué hacer frente a la prisión del rey Fernando VII (del cual éramos súbditos). Por entonces Napoleón Bonaparte ocupaba España y su hermano José era proclamado rey. La negativa a reconocerlo como monarca conllevó la creación de Juntas de Gobierno en España y en América, las que juraron lealtad al rey cautivo. Por ende, ese día no se declaró la Independencia: se juró lealtad al rey de España.

Pero un año después, José Miguel Carrera decidió conmemorar el primer aniversario de la Junta de Gobierno como un símbolo de emancipación y convocó a un baile donde acudieron las familias ricas de Santiago. Desde entonces, los 18 se celebran como el Día de la Independencia, siendo que en realidad ese hecho se declaró el 1 de enero de 1818 en Morrillos de Perales (Talcahuano).

¿Desde cuándo tenemos bandera patria?

La bandera es un símbolo de unidad. En Chile, tener una bandera se hizo necesario ya en 1811. CuandoJosé Miguel Carrera derrocó a la Primera Junta de Gobierno (la consideraba leal al rey), estableció una enseña de tres bandas: amarillo, blanco y azul.

Posteriormente, con Bernardo O’Higgins, se estableció otra también de tres franjas horizontales: azul, blanco y rojo.

Pero fue en 1817 cuando quedó la definitiva: la tricolor con un recuadro azul y estrella solitaria, y dos rectángulos: uno blanco y otro (el más grande) rojo. De este modo la libertad, la soberanía y el sacrificio quedaron estampados en los colores de nuestra enseña.

¿Cuántos himnos ha tenido Chile?

Nuestro país ha tenido dos himnos patrios. El primero fue obra del español Bernardo de Vera y Pintado (1819). O’Higgins se esforzó por masificarlo, pero dado el contexto de organización republicana, no fue muy conocido.

No fue sino hasta 1847 con ayuda de Eusebio Lillo en la música y Ramón Carnicer en la letra, que el Gobierno la aceptó como el himno oficial.

Con las décadas, las escuelas públicas serían fundamentales en la masificación de nuestro himno, del cual cantamos la quinta estrofa (son seis) y el coro.

¿Chile ha tenido más de un escudo?

Chile ha tenido tres escudos. El primero se hizo en el gobierno de José Miguel Carrera (1812) con muy poco éxito dado el contexto bélico. Consistió en una columna surmontada por un mundo y dos indígenas a cada lado de la misma, todo ello bajo el lema “Aut consilio, aut ense” (Por la razón o la espada). El segundo (1819) solo tenía las columnas, el mundo y el lema.

El tercero se hizo en el gobierno de José Joaquín Prieto (1834), quien encargó el inglés Charles Wood Taylor crear un emblema patrio, cuyo diseño se aceptó. Ese modelo fue la base del actual: escudo partido de azur y gules con una estrella de plata, surmontada del plumaje tricolor. A los costados están un huemul y un cóndor, animales endémicos chilenos (según se creía entonces) sobre una base caracolada.

Con las décadas se fueron agregando otros elementos (lema “Por la razón o la fuerza”) hasta llegar al actualmente vigente.

Ramadas

Mientras la elite se reunía en salones, el bajo pueblo adaptó la chingana colonial a un espacio más precario en términos de construcción (un local comercial hecho con ramas, de ahí su nombre), dado que la celebración era en lugares prestablecidos (generalmente la periferia de las ciudades), luego de lo cual debían ser retirados. Música, alcohol, baile se vivía en estos lugares. La fiesta patria daba para todo, y la ramada fue uno de los ambientes donde el pueblo optó por conmemorar (a su modo) la independencia nacional.

Cueca

Heredera de la zamacueca peruana, es una amalgama de tradiciones que unen el mundo indígena, el hispano y el africano. Se considera su origen a fines del siglo XVIII.

Este baile fue el favorito del bajo pueblo en las fiestas (en oposición al minuet de la elite). Pese a su masiva aceptación popular, no fue sino hasta 1979 que se le reconoció como danza nacional de Chile.