El difícil desafío de revertir la obesidad infantil

Una de las razones que explican la influencia en el desarrollo de la obesidad es que los abuelos, para complacer a sus nietos, les dan alimentos hipercalóricos (golosinas), altos en grasas y azúcares o bien los dejen ver televisión por largas horas. No miden calidad sino que cantidad. Mientras más abundante es la alimentación es mejor.

Jueves 12 de abril de 2018

El difícil desafío de revertir la obesidad infantil
Escrito por

Carla Cornejo, académica de Nutrición y Dietética, Universidad San Sebastián

A propósito de la investigación de la U. de Pennsylvania que indica que alrededor de un 20% de los niños que están al cuidado de sus abuelos tienen mayor probabilidad de ser obesos, es que nuevamente comenzamos a indagar en los factores que influyen en las altas cifras de niños menores de seis años con malnutrición por exceso.

De acuerdo a Mapa Nutricional de Junaeb del año 2015, alrededor de un 50% de los niños menores de seis años tienen malnutrición por exceso (sobrepeso u obesidad). A nivel mundial somos el sexto país con mayores índices de malnutrición (5-17 años).

En cuanto a la malnutrición por déficit, las cifras son bajas para todos los grupos etarios; incluso, se puede apreciar que, en el caso de primero medio, la desnutrición es prácticamente nula (0,7). Con respecto al estado nutricional normal, se puede decir que es similar para los niveles de prekínder, kínder y primero básico. Primero medio tiene una mayor prevalencia de situación nutricional normal, superando el 50%, lo que indica que tiene un menor grado de malnutrición, en cualquiera de sus instancias.

Ahora bien, la preocupación principal a nivel global es la malnutrición por exceso. La malnutrición por exceso para los niveles de prekínder, kínder, primero básico y primero medio es de 49,3%, 50,8%, 51,1% y 44,5%, respectivamente.

La incorporación de los padres al trabajo nos hace buscar la mejor alternativa para el cuidado de nuestros hijos, ¿sala cuna? o ¿cuidado con abuelos? La decisión es bastante clara: preferimos que nuestros hijos estén al cuidado de una figura cercana y significativa, y qué mejor que nuestros padres.

Pero en algunas ocasiones, los abuelos tienen un concepto erróneo de lo que es salud o un “cuerpo saludable”. Tienden a confundir que un niño “gordito” es un “niño sanito” y la verdad es que años atrás eso era sinónimo de salud. Recordemos que en los años 60-70, época de los abuelos de hoy, Chile vivió un período de desnutrición grave y que rápidamente se revirtió. 

Una de las razones que explican la influencia en el desarrollo de la obesidad es que los abuelos, para complacer a sus nietos, les dan alimentos hipercalóricos (golosinas), altos en grasas y azúcares o bien los dejen ver televisión por largas horas. No miden calidad sino que cantidad. Mientras más abundante es la alimentación es mejor.

No obstante, no podemos culpar directamente a los abuelos de los índices de malnutrición que tenemos hoy, ya que la obesidad pediátrica es multifactorial (factores genéticos, socioculturales, entre otros), pero sí debemos estar alertas.

Cuando se presenta este tipo de casos, niños al cuidado de sus abuelos con malnutrición, es indispensable involucrarlos en el tratamiento nutricional. Es posible que necesiten mayor información en relación a alimentación saludable y actividad física. ¿En qué consiste una alimentación saludable? ¿Qué es una alimentación variada, equilibrada, acorde a requerimientos de cada niño?

Entre las recomendaciones se indica que los alimentos con mayor aporte calórico (cereales, por ejemplo) sean consumidos en horarios en los que tienen mayor actividad física, que facilite el gasto energético. Los cambios deben ser pequeños, de a poco y sostenidos en el tiempo. No utilizar los alimentos como premio o castigo. Entregar un patrón alimentario con cuatro comidas diarias (desayuno, almuerzo, once y cena) y proporcionar colaciones de acuerdo a la jornada diaria o escolar.

Podemos encontrar recomendaciones de frecuencia de consumo de diferentes alimentos por grupos etarios en la Rama de Nutrición de la Sociedad Chilena de Pediatría y Guía de Alimentación del Escolar del INTA, donde tendremos consejos para una alimentación saludable en niños de 6 a 12 años y sugerencias de colaciones saludables.