35% de los usuarios que acuden a las farmacias comunales van porque el consultorio no tiene su medicamento

Así lo señala la encuesta del IPSUSS de la Facultad de Medicina de la U. San Sebastián que evaluó la percepción de la población sobre el servicio de estos establecimientos. Un 82% considera que los remedios son más baratos que en las cadenas y 78% indica que le entregan los remedios de inmediato.

35% de los usuarios que acuden a las farmacias comunales van porque el consultorio no tiene su medicamento
Escrito por María Graciela Opazo

A más de un año del funcionamiento de las farmacias comunales, ¿cuál es la evaluación de la población respecto del servicio que prestan estas instituciones? Si bien la población les coloca un 5,6 como nota promedio (de una escala de medición de uno a siete), valora el servicio que proveen. Un 82% considera que los precios de los remedios son más baratos que en una cadena, el que puede llegar a ser un 57% más económico y un 78% dice que les entregan los fármacos de inmediato.

A su vez, las personas señalan que en estos establecimientos encuentran el 40% de los medicamentos que usan diariamente. La gran mayoría de los usuarios son pacientes con enfermedades crónicas (60%), donde más de la mitad de las personas consume 4 o más remedios al día.

Estos son algunos de los resultados de la Encuesta de Percepción de las Farmacias Comunales realizada por el Instituto de Políticas Públicas en Salud (IPSUSS) de la  Facultad de Medicina de la U. San Sebastián y que se aplicó a 208 personas de la Región Metropolitana, mayores de 40 años y que han utilizado estos recintos.

Cuando se le pregunta a la población por qué concurre a las farmacias comunales, un 35% afirma porque su medicamento no estaba disponible en el consultorio y un 8% porque debía esperar mucho tiempo para que se lo entregaran.

Respecto a esta situación el decano de la Facultad de Medicina, Luis Castillo, indicó que refleja la imperfección con la que estarían funcionando los consultorios, en donde no se les estaría entregando la totalidad de los medicamentos demandados y, que obligatoriamente, el Estado debe suministrar a los pacientes con enfermedades de base como hipertensión, dislipidemias, diabetes…por mencionar los males más comunes.

En las farmacias comunales también hay problemas de acceso de algunos medicamentos. Para quienes no encuentran su receta, un 47% ha tenido que volver por su remedio, siendo en uno de cada tres de los casos, en un plazo de 5 a 14 días.

En otros, las personas han optado por solucionar su problema comprando en una farmacia de cadena.

Para el decano Castillo se trata de un gasto en el que no debieran incurrir dado que se trata de medicamentos que debiera garantizar el sistema de salud porque son para personas con enfermedades crónicas cuyo tratamiento está garantizado en la Atención Primaria de Salud.

Luz roja: abastecimiento

Además, de la percepción de los usuarios, la U. San Sebastián, también entrevistó a los químicos farmacéuticos que se desempeñan en las farmacias comunales para conocer su funcionamiento.

Para ello se entrevistó de manera presencial a los directores técnicos de las farmacias comunales de 23 municipalidades de la Región Metropolitana, cifra que representa al 60% de total de comunas que cuentan con este servicio en Santiago.

Según este sondeo, el 54% del suministro de las farmacias comunales es a través de la compra directa a laboratorios, 27% por medio de Cenabast y el resto a distribuidores. “Esto habla de la falta de un sistema de provisión eficiente y transparente en nuestro país, porque la compra directa a los laboratorios no es lo más económico, por lo que es Cenabast una vez más la llamada a potenciar el sistema de abastecimiento y de licitaciones”, opinó el experto en farmacoeconomía y director de la Carrera de Medicina de Santiago, Víctor Zárate. 

Otro aspecto que señalan los profesionales es que cuatro de cada 10 usuarios se van sin poder completar su receta y sólo un 30% de las farmacias comunales entrevistadas cuentan con fraccionamiento de remedios.

Al respecto, el Director Nacional de Estudios de la USS, Fabián Riquelme señaló que hay tres consideraciones importantes en torno a este estudio “no olvidar que el origen de las farmacias comunales nació como la solución al alto costo que debían enfrentar muchos usuarios para costear sus tratamientos, el elevado copago o también llamado “gasto de bolsillo”, lo segundo, es claro que para los usuarios de farmacias comunales resulta muy conveniente adquirir sus medicamentos a un bajo costo, con o sin esperas y finalmente, la evidencia señala que existe aún una brecha importante que cubrir en términos de calidad del servicio de estas farmacias, así como también de la  provisión y stock de los medicamentos, toda vez que no se trata de un uso aislado u ocasional”.

El estudio constató que se trata en su mayoría de usos frecuentes en enfermos crónicos con tratamientos de por vida, que contempla el consumo de 3 o 4 medicamentos diarios, por lo que “cualquier política pública al respecto, tiene un impacto considerable en la población”, sentenció el experto.