Brote de Legionella en EE.UU y Portugal ¿puede presentarse en Chile?

Hace unas semanas en uno de los parques temáticos de Disneyworld en California, Estados Unidos, se registró un brote de Legionella el que afectó a cerca de 12 personas que visitaron el lugar. Mientras que en Lisboa, Portugal, cinco personas murieron y otras 46 afectadas por la misma enfermedad. ¿En qué consiste esta patología?

Martes 14 de noviembre de 2017

Brote de Legionella en EE.UU y Portugal ¿puede presentarse en Chile?
Escrito por Álvaro Mociño

Problemas de desinfección en cursos de agua y lugares cerrados con sistemas de aire acondicionado o el uso inadecuado de nebulizadores, son el ambiente preciso para la proliferación de la legionella, una bacteria que produce cuadros de neumonía o legionelosis, que pueden llegar a ser muy severos en caso de adultos mayores y las personas inmunodeprimidas.

Esta bacteria puede causar infecciones respiratorias e incluso brotes epidémicos, aunque generalmente se trata de episodios controlados en algunos ambientes específicos. El principal ambiente para su desarrollo son los flujos de agua, pero su contagio no es masivo y tampoco se da por el contacto de una persona con otra.

Claudio Figueroa académico del departamento de Ciencias Biológicas y Químicas de la U. San Sebastián, señala que la bacteria fue encontrada hace casi cuatro décadas en los sistemas de aire acondicionado y se manifestó como una neumonía grave en los primeros afectados por su causa.

El académico de la USS dice que la bacteria “está presente en cursos de agua, pero si se bebe no genera mayores inconvenientes. El problema son los aerosoles, porque cuando se pulveriza un curso de agua y se respiran estas partículas o gotas, la Legionella tiene la capacidad de llegar hasta la parte baja de los pulmones”.

Asimismo, explica que ella “tiene todos los mecanismos necesarios para proliferar y sobrevivir dentro de las células llamadas macrófagos las cuales se encargan de eliminar algunos agentes patógenos”, por lo que desencadenan una neumonía grave.

Figueroa asegura que lo importante es que existe una correlación muy alta entre su contagio y el tipo de persona afectada. En ese sentido recalca que “si no es alguien de la tercera edad o inmunodeprimido, sino que es joven y sano, es poco probable que contraiga esta enfermedad”.

Los adultos mayores o con un tratamiento inmunodepresor pueden sufrir problemas bastante serios en su salud e incluso la muerte, ya que se manifiesta una “neumonía muy fulminante, con fiebre alta y mucha debilidad respiratoria”, según explica el académico.

Además precisa que también se producen cuadros de cefalea y que el período de incubación de la bacteria es de entre 2 y 10 días y puede extenderse por otros 10 días con un compromiso mayor del sistema respiratorio.

El docente de la USS señala que además de los cursos de agua y los sistemas de aire acondicionado, la Legionella también se desarrolla en los nebulizadores y lugares como lo saunas. Además es una bacteria muy resistente al cloro.

Por eso, advierte que “si no hay una limpieza y desinfección rutinaria de aguas, equipos y otros aparatos, hay más riesgo de contagiarse con la bacteria”, principalmente en ambientes cerrados y climatizados”.

Figueroa añade que la mantención de estos sistemas es fundamental porque condensan agua para generar frío y también lanzan partículas o gotas al comienzo para luego secar el ambiente.

Respecto al agua, precisa que en general no sólo se trata con cloro, sino también con otros componentes químicos como soluciones de permanganato, que permiten una adecuada desinfección.

Figueroa enfatiza que siguiendo estas medidas, las posibilidades de contagio son bajas y se producen casos, existe un tratamiento efectivo ya que esta bacteria todavía no ha presentado una resistencia a los antibióticos.