¿Piercing en la boca?: Conoce los riesgos y cuidados

Las perforaciones en el cuerpo y en la boca se han vuelto cada vez más populares, especialmente entre los más jóvenes. La lengua y los labios son sitios muy comunes para ponerse un piercing, pero existe poca conciencia respecto a los graves daños que puede causar.

Miércoles 25 de abril de 2018

¿Piercing en la boca?: Conoce los riesgos y cuidados
Escrito por

Sebastián Galaz, docente de Facultad de Odontología, U. San Sebastián,

Lo que parece ser una moda decorativa inofensiva seguida por millones de personas en el mundo, es considerada una de las prácticas más invasivas para el cuerpo humano, y que puede traer graves consecuencias. Se trata del piercing, que en la cavidad bucal puede acarrear graves daños.

Dentro de las complicaciones inmediatas, luego de ponerse un piercing en cualquier parte de la cavidad bucal, es posible observar sangramiento excesivo, dolor, lesiones nerviosas, infecciones locales y a otras zonas del cuerpo, alteraciones del gusto, dificultad para tragar y hablar, reacciones alérgicas y aumento de la salivación.

Las complicaciones que se pueden presentar de forma más tardía, posterior a la cicatrización del piercing, señalando que “es posible observar, aspiración y deglución de componentes sueltos; infecciones recurrentes; cicatrices irreversibles; heridas y desgarros de labios y lengua; desgaste, fracturas y movimiento de dientes; lengua bífida; pérdida ósea; ulceraciones y fibrosis de los tejidos; recesión gingival más conocida como encías retraídas, fibroma irritativo o tumor benigno formado por tejido.

Por todo ello, es fundamental estar informado respecto a los efectos que esta forma de arte puede llegar a producir. La perforación corporal debe considerarse un procedimiento quirúrgico para todos los efectos y, como tal, tiene que ser realizado en locales autorizados, y solo por personal calificado y capacitado para asegurar altos estándares de profesionalismo en el procedimiento a realizar. La mayor parte de los procedimientos no tienen consecuencias negativas a la salud oral, pero la población debe conocer los riesgos asociados.

Por eso se recomienda:

  • Visitar frecuentemente al odontólogo para realizar el examen oral exhaustivo y así detectar y tratar tempranamente las complicaciones orales asociadas a esta práctica.
  • Los cuidado son sencillos y claros, la mantención de la higiene es fundamental para evitar gran parte de las complicaciones infecciosas que producen este tipo de prácticas.
  • Es necesaria la remoción diaria de los aparatos y posterior cepillado tanto del piercing como del área perforada después de cada comida.
  • Enjuagar áreas con abundante agua o enjuague libre de alcohol.
  • Es importante, evitar los movimientos excesivos y malos hábitos como interposición de los aparatos entre los dientes y evitar morder los aparatos.
  • El autoexamen respecto al estado y salud de los tejidos orales es de suma importancia, frente a cualquier cambio o alteración consultar con su odontólogo a la brevedad.