¿Estamos preparados para los tornados?

En este tipo de fenómenos se requiere un sistema predictivo que permita alertar a la población de que se acerca un evento de manera de poder reaccionar anticipadamente.

Martes 4 de junio de 2019

¿Estamos preparados para los tornados?
Escrito por

Rody Toro, director de Ingeniería Civil Universidad San Sebastián.

Los tornados ocurridos la semana pasada dejaron en evidencia algunas de nuestras falencias en infraestructura. Si bien no toda mostró problemas, sí hubo dificultades en elementos llamados “no estructurales”, que son aquellos que, aunque no conforman el núcleo estructural de los edificios y por tanto, no comprometen la estabilidad estructural de éste, sí pueden afectar vidas, provocar accidentes y heridos o daños en otro tipo de infraestructura, tal como lo observamos.

Los elementos que sufrieron daño fueron techumbres (de estructura principal en metalcon y madera), aleros, postes, cableado eléctrico, ventanales y elementos vidriados, entre otros.

¿Qué se debe hacer para mejorar la infraestructura y cómo estar mejor preparados? Claramente, en este tipo de fenómenos se requiere un sistema predictivo que permita alertar a la población de que se acerca un evento de manera de poder reaccionar anticipadamente.

Es clave tener un sistema de información y comunicación oportuno y robusto, que indique zonas seguras del barrio y de cada edificación y, dependiendo del evento de la naturaleza, también en la infraestructura hospitalaria, educacional, etc. Otro elemento clave es la educación a la ciudadanía, para que esté más empoderada y pueda actuar de manera eficiente.

En cuanto a la infraestructura, considerando los tipos de elementos que “colapsaron”, hay que evaluar los elementos de fijación en las viviendas y, al momento de diseñar, considerar como un esfuerzo eventual los efectos de una tromba o tornado. Además, se debe evaluar la instalación eléctrica de la ciudad bajo tierra, que posee mayor seguridad ante este tipo de eventos. En cuanto a la vivienda, se pueden considerar algunas habitaciones como “núcleos resistentes” e incluirlos en el diseño estructural de infraestructura a través de elementos y fijaciones más resistentes.

Vea la columna en Diario Concepción