Ejercicio todo el año y no sólo para un “verano sin polera”

El lunes después del “18” todos los gimnasios de Chile aumentarán su matrícula casi en un 100%, ya que se inician los preparativos y ejercicios para tener un “verano sin polera”, eslogan que ha estado presente durante años.

Miércoles 4 de septiembre de 2019

Ejercicio todo el año y no sólo para un “verano sin polera”
Escrito por

Patricio Arroyo, director Escuela de Pedagogía en Educación Física, U. San Sebastián

Parece insólito que actualmente se ha discutido la electividad de la Educación Física en los colegios, ya que la población cada vez más aumenta índices de sobrepeso y obesidad y, por otro lado, se realice ejercicio y actividad física con fines exclusivamente estéticos.

Las autoridades, los expertos y académicos en el área han sido enfáticos de los beneficios de la actividad física en las personas, pero lo estético es solo una pequeña parte de dichos beneficios.

De hecho, es una consecuencia, pero lo que se debe buscar es la salud de la persona y que gracias a tener un buen estado físico, sea capaz de realizar una vida llena de bienestar y desarrollo.

Por eso les doy el siguiente dato. Cuando una persona va al gimnasio a realizar un trabajo con sobrecarga, la ganancia de fuerza se debe a adaptaciones neurales que provocan que la contracción muscular sea más eficiente, pero la hipertrofia (aumento de la masa muscular) empieza a aparecer bastante tiempo después.

La mayoría de los estudios con entrenamiento con sobrecarga duran entre 8 y 20 semanas. Sin embargo, estudios de larga duración revelan que las adaptaciones neurales dominan en este entrenamiento, mientras que la hipertrofia predomina posterior a ello.

Entonces, si nos basamos en la literatura, de septiembre a enero no se podría lograr una ganancia de masa muscular significativa que nos permita mejorar estéticamente nuestra figura.

Es por eso que la población debe tener un objetivo distinto, basado en la salud, lo cual nos obligaría a realizar ejercicio periódico durante todo el año, y así lograr esa tan anhelada finalidad de pasar “un verano sin polera”.