Consejos para sobrevivir a marzo

Importantes recomendaciones para enfrentar de buena manera el temido tercer mes del año. Comparar es clave.

Lunes 5 de marzo de 2018

Consejos para sobrevivir a marzo
Escrito por

Karin Bravo, directora Programas Advance Fac. Economía y Negocios USS sede Concepción

Marzo es, para muchos, un mes “complicado”. Ello porque se acumulan gastos como matrículas, uniformes escolares, permisos de circulación, contribuciones y las primeras cuotas de lo invertido en vacaciones.

Frente a los cuantiosos, y en muchos casos imponderables, gastos de marzo, por ello, bien valen útiles recomendaciones para sobrellevarlos de mejor manera:

Identificar todos los gastos previstos

Algunos de ellos son uniformes, listas escolares, matrículas, aranceles, cuotas de vacaciones, permiso de circulación, otros compromisos, etc. Una vez que se tiene el listado, es bueno contrastar el total de gastos con los ingresos disponibles para cubrirlos. Como generalmente no alcanza, definir cuáles se pueden pagar “al contado” y cuáles se prorrogará su pago con alguna alternativa de crédito.

Ofertas y descuentos

Es importante también identificar, en las distintas instituciones financieras, bancarias y casas comerciales, aquellas promociones, ofertas y descuentos para cubrir estos gastos y evaluar su conveniencia de utilizarla. Por ejemplo, en esta época del año llegan muchas ofertas a nuestros correos electrónicos que no revisamos y, de esta manera, se pierde la oportunidad de aprovecharlas. Descuentos en librerías, compras en cuotas sin interés, son algunas de ellas. Así también hay programas de beneficios mediante el canje de puntos que en este periodo tienen bastantes alternativas escolares que permiten un ahorro en esa línea.

Bajo número de cuotas

Como esto se trata de gastos temporales, en el caso de asumir el pago a crédito, procurar que sea un bajo número de cuotas, de forma que cuando aparecen otros gastos del año, no se junten con el pago de los gastos de marzo.

Condiciones de crédito

Por último, comparar siempre las condiciones de crédito que ofrecen las distintas instituciones financieras (bancos, casas comerciales, cajas de compensación, etc.). Para tener una misma base de comparación, realizar las simulaciones en el mismo número de cuotas, que hace más fácil contrastar el valor cuota a pagar mes a mes.