¿Debieran volver los fotorradares?

La efectividad de esta medida evitará (al menos) uno de cada tres accidentes en el entorno de los fotorradares.

Miércoles 9 de mayo de 2018

¿Debieran volver los fotorradares?
Escrito por

Federico Casanello, decano Facultad de Ingeniería y Tecnología, U. San Sebastián

Hace algunos días se informó que el Gobierno pretende reactivar el proyecto de ley para impulsar nuevamente los fotorradares, con el propósito de reducir el número de accidentes. Esto se complementaría con el Centro de Tratamiento Automatizado de Infracciones del Tránsito (CATI), que realizaría el monitoreo y cursaría las multas por exceso de velocidad.

Más allá del mal uso que se realizó en los años 90, donde se utilizaron como “cazabobos” y donde las municipalidades destinaron esos recursos a su propio financiamiento, es importante considerar experiencias internacionales, donde queda de manifiesto la efectividad de esta medida, cuando se utiliza correctamente.

Paredes et al (2006) muestra que el uso publicitado de fotorradares en áreas donde el riesgo por accidentes es alto, han generado reducciones de accidentes del orden de 30%. Esto obedece a que cuando el fotorradar es informado, el conductor tiende a bajar la velocidad para evitar la multa. Según CONASET, un aumento de 1 km/h en la velocidad promedio de una vía, incrementa en 5% las lesiones y en 7% los accidentes fatales.

Experiencias más recientes muestran una reducción de 10 km/h en promedio en Francia, como consecuencia de la incorporación de fotorradares. Asimismo, un estudio de la Universidad de Quensland (Australia) muestra una reducción de los accidentes de tránsito en 49% en las inmediaciones de los fotorradares.

Evidentemente esto tiene que ser acompañado por las siguientes medidas.

1) Verificar que las velocidades de las vías que serán controladas reflejen la jerarquía de ésta (ejemplo: en una vía troncal, recta, con 5 pistas, no es sensato un límite de 30 km/h).

2) Si bien es razonable que exista este Centro Automatizado, es fundamental que los infraccionados tengan siempre la posibilidad de hablar con un juez, en segunda instancia.

3) La recaudación debe ser asignada exclusivamente a autofinanciar la operación de este sistema y a mejorar las medidas de seguridad vial.

4) Hacer un buen uso de esta herramienta, localizándolos en zonas de alta accidentabilidad e informando siempre a los conductores.

En consecuencia, la efectividad de esta medida evitará (al menos) uno de cada tres accidentes en el entorno de los fotorradares. Esto sin duda que justifica la medida. 

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