Cambio climático en Chile y los incendios forestales

Los bosques evitan la erosión, capturan Carbono (GEI, Gas Efecto Invernadero), ayudan a la mantención de los ciclos del agua y actúan como refugio para diversos ecosistemas.

Jueves 15 de febrero de 2018

Cambio climático en Chile y los incendios forestales
Escrito por

Carolina Pizarro, directora de Ingeniería en Energía y Sustentabilidad Ambiental, U. San Sebastián

En verano y con altas temperaturas, los incendios forestales representan el principal riesgo, si de catástrofes se trata. Tal como indican los expertos, Chile es un país altamente vulnerable al cambio climático, donde según los criterios de vulnerabilidad enunciados por la Comisión Marco de las Naciones Unidas contra el Cambio Climático, CMNUCC, destacan las zonas de bosques.

El cambio climático es el responsable de la subida de las temperaturas y con ello, el aumento de la sequedad del suelo, propiciando la desecación de la vegetación, lo que a su vez incrementa su inflamabilidad.

En este punto, el factor crítico es el llamado fenómeno “30x30x30“, es decir, vientos sobre los 30 kilómetros por hora, humedad bajo 30% y calor sobre los 30°C; punto en que se propicia la ocurrencia de incendios.

Los bosques evitan la erosión, capturan Carbono (GEI, Gas Efecto Invernadero), ayudan a la mantención de los ciclos del agua y actúan como refugio para diversos ecosistemas.

Ante esta pérdida de bosques, las acciones deben apuntar directamente a aumentarlos para contrarrestar los efectos secundarios tras su disminución. La meta forestal planteada en el Plan de Acción Nacional de Cambio Climático 2017-2022, del Gobierno de Chile, contempla un manejo sustentable de recursos vegetacionales, reduciendo y capturando emisiones de GEI y recuperación de 100.000 hectáreas de bosque, principalmente nativo, que representará una captura y reducción de GEI en alrededor de 600.000 t CO2 eq/año, todo ello con el fin de disminuir la vulnerabilidad de las comunidades y ecosistemas, promoviendo la adaptación al cambio climático.

Por si esto fuera poco, el cambio climático podría tener más efectos en esta misma área. Así las cosas, se proyecta además una pérdida importante de biodiversidad. Solo en Chile se estima que tres pisos vegetacionales de la región de Magallanes y la Antártica Chilena (bosque caducifolio templado-antiboreal andino de Nothofagus pumilio y Maytenus disticha) y de las regiones de Valparaíso, Metropolitana y de O’Higgins (bosque caducifolio mediterráneo costero de Nothofagus macrocarpa y Ribes punctatum y bosque espinoso mediterráneo interior de Acacia caven y Prosopsis chilensis) serían los más afectados, de acuerdo a la información del Plan de Acción Nacional de Cambio Climático 2017-2022 del Gobierno de Chile.