¿Qué implica hacer un doctorado en Chile?

Es como iniciar una carrera nueva. Tiene a su favor no sólo el mayor reconocimiento académico, sino también el prestigio y la formación necesaria para desarrollarse en distintas áreas. Los doctorados en Chile han tenido una demanda creciente, a más temprana edad y con una disminución de la brecha entre hombres y mujeres, pero asumir este desafío no es tarea sencilla.

Viernes 22 de diciembre de 2017

¿Qué implica hacer un doctorado en Chile?
Escrito por Álvaro Mociño

 “Cuando uno se enfrenta a esta decisión hay preguntas que son básicas y ayudan a pensar. Tenemos que plantearnos si queremos dedicarnos a la investigación o bien montar una empresa o laboratorio, porque eso influirá en el tipo de doctorado que elegiremos”, así lo planteó Manuel Arias, académico de la carrera de Bioquímica  de la U. San Sebastián y candidato a Doctor en Ciencias Biomédicas de la Universidad de Chile.

“Hacer un doctorado no es una tarea fácil. Actualmente hay 45 opciones en el campo de las Ciencias Biológicas básicas en Chile, pero algunos de ellas son de un mismo programa con varias menciones”, explicó el docente e investigador.

El experto señaló que “no todos están acreditados y eso es un problema, porque cuando uno entra a un doctorado es como estudiar una carrera nueva por 4 años y se necesitan recursos para mantenerse y no hay tiempo para poder tener un trabajo paralelo. La respuesta a eso es una beca, pero sin la acreditación del doctorado se limita esa posibilidad”.

Arias afirmó que en todas las áreas de doctorado hay más de 5 mil 600 matriculados en el país y al 2016, sólo 700 lograron terminar el programa y muchos de ellos fue fuera de los plazos de duración de las becas.

Asimismo, precisó que “según la agrupación de estudiantes e investigadores de posgrado cerca del 12% de ellos no tienen empleo en Chile”.

Expuso que si se revisa la planta académica de docentes de la educación superior entre todas las instituciones hay 87 mil profesores y poco más de diez mil, tienen un doctorado. A su juicio, lo que falta es colocar a la Ciencia y la Investigación en un mayor sitial, considerando que en Chile hay 0,7 investigadores por cada mil habitantes, mientras que en países como Finlandia, la cifra alcanza a 15,4 por mil habitantes.

Arias recalcó que el hacer un doctorado implica, “cuatro años más de otra carrera, volver a ser alumno, cursar asignaturas y tener menos tiempo personal y para la familia”.

Sin embargo, enfatizó que en este período es necesario abrirse a las oportunidades y aprovechar el poco tiempo libre, como él lo hizo escribiendo proyectos a empresas que quieren iniciar algún tipo de emprendimiento.

Arias indicó que cuando se lograr terminar el doctorado vienen las recompensas y el poder desarrollarse en las áreas de interés. “Se puede seguir en la investigación, abocarse de lleno a la actividad educativa e incursionar en el ámbito de las comunicaciones como ocurre con muchos científicos de Estados Unidos y Europa que se dedican a difundir la ciencia. Además, está la posibilidad de representar a ese mundo, colaborar en la generación de políticas públicas o bien iniciar un emprendimiento biotecnológico o montar un laboratorio o empresa propia”, sostuvo.

Doctorados en cifras

Según la Segunda Encuesta de Trayectoria de Profesionales con Grado de Doctor Residentes en Chile que el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo dio a conocer en abril del año 2016, en nuestro país hay 10.592 personas con el grado de doctor.

Las Ciencias Naturales, son el área de conocimiento con mayor cantidad de doctores agrupando al 36% de ellos, seguida de las Ciencias Sociales con un 24%, Ingeniería y Humanidades aparecen con un 15 y 10%, respectivamente y el resto corresponde a Ciencias Médicas que congregan al 9% de los profesionales y Ciencias Agrícolas con un 6%.

De acuerdo a la misma medición, se ha ido reduciendo la brecha entre hombres y mujeres con el grado de doctor, pero sigue existiendo la brecha por género con un 65% de hombres y un 35% de mujeres.

En cuando a la edad, entre los años 2011 y 2014 que corresponden a las muestras de las dos encuestas, el grupo etario que más creció fue el de menores de 35 años que concentra el 20,7% de los doctorados, pero el liderazgo lo tiene el grupo entre los 35 y 44 años, con un 38,8%.

Si se considera la fuente de financiamiento del doctorado tanto en Chile como el extranjero, el Estado hace el mayor aporte con el 45% de las becas o subsidios, seguido del financiamiento del país de destino con un 12,7% y después figuran el empleador y la institución donde estudió con un 11 y 10,4%.

Además, el 75,6% de los doctores que declara su empleo principal es en una institución universitaria y el resto se reparte entre el sector empresarial, la administración pública y el trabajo independiente.

En cuanto a los ingresos, más del 50% de los doctores declaran una renta de entre 1 millón y 2 millones 500 mil pesos y un 37,6% obtiene una remuneración superior a 2 millones 500 mil pesos.

En materia de investigación, más del 82% de los doctores encuestados realiza actividades de Investigación y Desarrollo, principalmente en Ciencias Naturales, Agrícolas, Médicas y de la Salud.