FAO advierte que hambre aguda se intensificó a nivel mundial en 2017

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), precisó que 124 millones de personas en 51 países padecen niveles elevados de inseguridad alimentaria.

Viernes 23 de marzo de 2018

FAO advierte que hambre aguda se intensificó a nivel mundial en 2017
Escrito por FAO/IPSUSS

Un nuevo informe presentado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), alertó niveles crecientes de hambre aguda a nivel mundial. Se habla de “aguda” cuando la incapacidad de una persona para consumir alimentos adecuados pone su vida o medios de subsistencia en peligro inmediato.

Serían unos 124 millones de personas en 51 países que se vieron afectadas por la inseguridad alimentaria en 2017, 11 millones más que el año anterior, según la última edición del Informe mundial sobre crisis alimentarias 2018.

El reporte define la inseguridad alimentaria aguda como hambre de una severidad tal que representa una amenaza inmediata para la vida o los medios de subsistencia de las personas.

Este aumento se debe en gran parte a los conflictos nuevos o que se han intensificado en Myanmar, el noreste de Nigeria, la República Democrática del Congo, Sudán del Sur y Yemen. Las sequías prolongadas resultaron también en malas cosechas consecutivas en países ya enfrentados a niveles elevados de inseguridad alimentaria y malnutrición en África oriental y austral. 

Elaborado anualmente por un grupo de socios humanitarios internacionales el informe ha sido presentado por la Unión Europea, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) en una sesión informativa para los países miembros de la ONU Roma.

El estudio concluye que las crisis alimentarias están cada vez más determinadas por causas complejas como son los conflictos, los fenómenos meteorológicos extremos y los elevados precios de los alimentos básicos, factores que a menudo coinciden al mismo tiempo.

La situación que revela el Informe mundial pone de relieve la necesidad urgente de actuar de forma simultánea para salvar vidas, medios de subsistencia y abordar al mismo tiempo las causas profundas de las crisis alimentarias.

Culpables: los conflictos y el cambio climático 

Los conflictos continuaron siendo la causa principal de la inseguridad alimentaria aguda en 18 países, 15 de ellos situados en África o en Oriente Medio. Son el motivo fundamental de gran parte de los casos de inseguridad alimentaria aguda en el mundo, con el 60 por ciento del total global, afectando a 74 millones de personas.

Los desastres climáticos -principalmente la sequía- fueron también factores importantes en el origen de crisis alimentarias en 23 países -dos tercios de ellas en África- y fueron responsables de la inseguridad alimentaria aguda de unos 39 millones de personas.

Los conflictos, desastres climáticos y otros factores contribuyen a menudo a crisis complejas que tienen consecuencias devastadoras y duraderas en los medios de vida de la poblacion.

A día de hoy existen más comunidades enteras -y más niños y mujeres- que necesitan apoyo nutricional en comparación con el año pasado, y se necesitan soluciones permanentes si queremos revertir esta tendencia.

Respuestas adecuadas

El Informe mundial sobre crisis alimentarias recopila en un único documento datos y análisis regionales y nacionales de múltiples fuentes para aportar una imagen clara y completa de las crisis y la inseguridad alimentaria aguda en los países afectados.

Al ofrecer un análisis basado en evidencias, el informe demuestra que, además de la ayuda humanitaria necesaria con urgencia, las iniciativas de desarrollo deben llevarse a cabo mucho antes, abordando las causas profundas de la vulnerabilidad extrema y, por lo tanto, aumentando la resiliencia.

Se espera que la Red mundial contra la crisis alimentaria lanzada por la Unión Europea, la FAO y el PMA en la Cumbre Humanitaria Mundial en 2016 se convierta en el motor del vínculo entre las operaciones humanitarias, de desarrollo y de paz, promoviendo una mayor coordinación entre los organismos humanitarios y de desarrollo.