Encuesta: 47% de las personas con nivel de escolaridad básico no comprende lo que dice el personal de salud

¿Cómo fue que dijo? Muchas veces tras salir de la consulta médica uno se pregunta qué fue lo que le diagnosticó y recetó el doctor, lo que generalmente nos obliga a devolvernos o bien pedirle ayuda a la enfermera u otra funcionaria para que nos explique.

Encuesta: 47% de las personas con nivel de escolaridad básico no comprende lo que dice el personal de salud
Escrito por Ana María Morales

Debido al vocabulario a veces muy técnico, la letra ilegible de la receta o el poco tiempo que se dispone en la consulta para asimilar toda la información que se proporciona, hacen difícil su entendimiento, lo que puede tener consecuencias graves como que no haya una efectiva adherencia al tratamiento o se pierda el control de la enfermedad.

Las patologías crónicas no trasmisibles representan la mayoría de las condiciones de falta de salud que afectan a los países como Chile. La evidencia es contundente: el pronóstico de estas enfermedades está determinado en gran medida por la colaboración de los pacientes y sus familias en el control y tratamiento de patologías como Diabetes, Hipertensión, Obesidad y Depresión.

Sin embargo, el nivel educacional de quienes sufren estas enfermedades produce una gran inequidad, que se traduce en que a mayor pobreza, más complicaciones y menos expectativa de vida. ¿Cómo afecta el nivel educacional en Chile, y por lo tanto, el nivel socioeconómico, en las posibilidades de manejar bien una de estas enfermedades?

Según la encuesta realizada por el Instituto de Políticas Públicas en Salud de la U. San Sebastián (IPSUSS), que se aplicó a 2.403 personas mayores de 15 años, en la Región Metropolitana, existe una baja comprensión de la información que se entrega en el área de la salud. Y lo más preocupante es que estas diferencias de comprensión se ven acentuadas dependiendo del nivel socioeconómico o educacional de las personas.

Es así que un 47% de los encuestados sólo con Educación Básica, no entiende o es muy difícil comprender lo que indicó el profesional de salud, versus 23% en el caso de los entrevistados que cuentan con una mayor formación educacional.

Los resultados fueron dados a conocer hoy por el director del Centro de Estudios de la USS, Fabián Riquelme y comentados por la asesora regional de Unesco en Educación y Salud, Mary Guinn Delenay y el director del Instituto de Políticas Públicas en Salud, Jaime Mañalich. Durante la actividad también estuvo presente el rector de la universidad, Hugo Lavados.

Otro de los datos que arrojó el sondeo fue que un 44% de las personas sólo con Educación Básica, señala que es muy o relativamente difícil, entender los folletos informativos que vienen junto a los remedios.

Lo preocupante de estos resultados es que en la actualidad, seis de cada 10 adultos en Chile padece de alguna enfermedad crónica que los obliga a tomarse más de un remedio al día, durante los 365 días del año. Lograr una efectiva adherencia a su tratamiento y un control de la enfermedad va a depender del cuidado que la persona pueda tener de sí mismo en su casa, para lo cual es muy importante que sepa y entienda de lo que se está hablando.

Al respecto, un 54% de las personas con Educación Básica afirmó que muy o relativamente difícil encontrar información de tratamientos de las enfermedades que les preocupan. En esos casos les es más fácil acudir al consejo o ayuda de amigos o familiares, a quienes les entienden más.

Además, un 56% de las personas con nivel básico señaló que es muy o moderadamente difícil comprender la información nutricional que viene en los envases de alimentos.

El estudio señala también que un 68% de los entrevistados sólo con Educación Básica considera que es muy difícil informarse sobre los cambios políticos que pudieran afectar su salud, como proyectos de ley o reglamentos sanitarios, los cuales no los entienden.

Donde no se vieron diferencias significativas en el estudio fue frente a la pregunta que tan fácil es modificar aquellas conductas que afectan su salud, donde cerca de la mitad de las personas -sin distinción de su nivel educacional- reconocen que es muy difícil cambiar sus hábitos o conductas que ponen en riesgo su salud.

Los resultados de esta encuesta revelan que es muy importante generar políticas tendientes a fortalecer el nivel de conocimiento de la población sobre su enfermedad y tratamiento para que pueda hacerse responsable de su autocuidado.

Es por ello que el Instituto de Políticas Públicas en Salud de la U. San Sebastián (IPSUSS), con el patrocinio de UNESCO va a desarrollar el Programa Paciente Empoderado, el cual se va a aplicar a partir de marzo en tres comunas de la RegiónMetropolitana: Providencia, Cerro Navia y El Bosque, además de Coronel en Concepción.

La idea es que a través de esta intervención, que consiste en 10 talleres prácticos, se entreguen herramientas básicas de conocimiento que permitan a las personas entender su enfermedad y cómo manejarla. Para ello aprenderán a cómo organizar y administrar sus remedios, nociones de primeros auxilios, alimentación saludable, cómo realizar actividad física utilizando de buena manera las máquinas de ejercicio instaladas en plazas y parques, entre otras medidas.

 

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