Comienzo del año escolar: ¿qué colación mandar a los hijos?

Nutricionista docente de la U. San Sebastián entrega consejos muy concretos para elegir no sólo algo ‘rico’ y ‘simple’, sino también sano. Hay que crear hábitos en los niños ahora, para que no se conviertan en adultos enfermos.

Jueves 5 de marzo de 2015

Comienzo del año escolar: ¿qué colación mandar a los hijos?
Escrito por IPSUSS

Desde hace varios años se ha visto en Chile una marcada tendencia al sobrepeso y la obesidad infantiles. En 2013, según datos del INE y de la JUNAEB, en la edad preescolar ya había sobre 22% de niños con obesidad, y en Primero Básico, -es decir a los 6 o 7 años- la proporción era de 25% (¡uno de cada cuatro escolares!).

Si se considera que a temprana edad los niños aún corren y saltan, a diferencia de los más grandes que empiezan a ponerse sedentarios por el computador y los videojuegos, el factor que explicaría esta tendencia es la alimentación inadecuada: exceso de alimentos azucarados, snacks dulces y salados, frituras, leches y yogures con toda su grasa, mayonesas y kétchup, entre otros, que muchas veces se consumen fuera del hogar.

El inicio del año escolar revive la preocupación de aquellas mamás y papás conscientes de su responsabilidad frente al tema: ¿qué colación poner en la mochila de los hijos, que sea simple y rica, pero además sana?

La nutricionista y Magister en Gestión Alimentaria Fabiola Fuentealba, docente de la Universidad San Sebastián, entrega consejos concretos. "Hay que tener en cuenta que los niños en promedio tienen dos recreos. ¿Qué es una colación saludable? Aquella que aporta no más de 100 calorías en el caso de los preescolares y no más de 150 calorías en el caso de los escolares".

Por eso, la recomendación es evitar darles dinero a los hijos para que ellos compren lo que quieran en los quioscos, y así no se tienten con golosinas u otros productos. Lo mejor es enviarles las colaciones (una para cada recreo) desde la casa. Para eso conviene que sean los padres quienes compren los productos apropiados cada semana o cada quincena, y que hagan un calendario, de modo que sepan qué habrá que colocar en la mochila cada mañana y no estén decidiendo a último momento con lo que haya a mano.

¿Cuáles son los productos apropiados? Leches individuales descremadas con o sin sabor, yogur descremado sin azúcar, verduras deshidratas tipo chips, frutos secos sin sal, cereales laminados sin azúcar (avena o granola), y por supuesto, frutas o verduras trozadas, como apio o zanahorias. Si va a mandarle fruta, procure envasarla también trozada, o hacerle compota (cocida sin azúcar), porque para el niño es más sencillo comerla.

"También se aconseja enviar a diario una botella pequeña de agua, en reemplazo de bebidas azucaradas", dice la nutricionista. "El consumo de agua no es común en los adultos, sin embargo, si se inculca desde los primeros años, este hábito será parte de su vida y el niño verá con normalidad llevar agua al colegio".

Por supuesto, estas son recomendaciones generales. Si su hijo o hija tiene algún problema de salud específico, o está con sobrepeso u obesidad, se sugiere consultar con un nutricionista o médico, porque en ese caso se necesita un plan de alimentación más específico.

Lo importante es que usted no se descuide. Haga el esfuerzo de programar y elegir lo que su niño va a comer no sólo en la casa sino también en el colegio. Lo que usted haga ahora para enseñarle buenos hábitos, se reflejará en unos años más.

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