OPS: A 2050 se triplicarán los adultos mayores con necesidades de cuidado de largo plazo

La demanda de servicios de salud crecerá por el aumento en la esperanza de vida y la discapacidad, y los cuidadores familiares no podrán satisfacer todas las necesidades, aseguró la Organización Panamericana de Salud.

Miércoles 2 de octubre de 2019

OPS: A 2050 se triplicarán los adultos mayores con necesidades de cuidado de largo plazo
Escrito por OPS/IPSUSS

El número de personas de 60 años o más que requieren atención a largo plazo se triplicará en América en las próximas tres décadas, pasando de alrededor de 8 millones a entre 27 millones y 30 millones para 2050.

Así lo aseguró la Organización Panamericana de la Salud (OPS), por lo que instó a los países a fortalecer sus sistemas de salud para poder responder a este cambio.

Los servicios deben adaptarse a las necesidades de las personas mayores, quienes requieren un manejo mucho más eficaz, que no solo mejore su supervivencia, sino que maximice su capacidad funcional y reduzca los años de dependencia de otros”, preciso.

La tendencia es el resultado de que las personas en toda la región viven más tiempo. “El aumento en la expectativa de vida es una de las grandes ganancias de las últimas décadas”, afirmó la directora de la OPS, Carissa F. Etienne. Sin embargo, agregó, “para muchos esto viene acompañado por enfermedades crónicas y discapacidad que, en muchos casos, afectan la capacidad de las personas de ser autosuficientes”, explicó.

La situación aumentará significativamente la demanda de atención y cuidados, que debería basarse en enfoques integrados que ayuden a los adultos mayores a mantener sus capacidades funcionales. “Los servicios deben adaptarse a las necesidades de las personas mayores, quienes requieren un manejo mucho más eficaz, que no solo mejore su supervivencia, sino que maximice su capacidad funcional y reduzca los años de dependencia de otros”, manifestó Etienne.

En 2017, el 14,6% de la población de las Américas era mayor de 60 años. Para 2050, esta proporción alcanzará casi el 25% en América Latina y el Caribe, y hasta el 30% en varios países. Estos cambios tendrán lugar en solo 35 años; es decir, que la región tendrá casi la mitad del tiempo para adaptarse en comparación al tiempo que tuvieron otras regiones del mundo: en Europa esto llevó unos 65 años, y en Canadá y en los Estados Unidos tomó aproximadamente 75 años. 

Aumenta la esperanza de vida, pero con limitaciones 

La esperanza de vida en América continúa aumentando: a fines de 2017, un niño recién nacido podía esperar vivir en promedio 77 años, una persona de 60 años podía esperar vivir 22 años adicionales y una persona de 80 años, 9 años más.

Pero vivir más no necesariamente significa vivir con buena salud. A nivel regional, el número de años que las personas viven con discapacidades ha aumentado en un 12,6% desde 2009.

“La dependencia durante la última década de la vida es prevenible; las personas no necesitan vivir sus últimos años con mala salud", dijo Enrique Vega, jefe de la unidad del Curso de Vida Saludable de la OPS. “Podemos hacer este cambio; se necesita un sistema de cuidados a largo plazo basado en los derechos humanos que esté integrado con los servicios sociales", consideró.

Déficit de personal de salud y cuidadores

Según el informe final del Plan de acción sobre la salud de las personas mayores 2009-2018 de la OPS, los recursos humanos en salud no están preparados para atender las necesidades de las personas mayores. Menos del 15% de los programas de grado en ciencias de la salud en América y menos del 10% de las especialidades médicas clave en la atención de las personas mayores incluyen el abordaje del envejecimiento y de la salud geriátrica en sus programas de estudio de grado o posgrado.

Al mismo tiempo, la atención familiar no remunerada, que actualmente representa la mayor parte de la atención a largo plazo y es abrumadoramente brindada por mujeres, será cada vez más insostenible en las próximas décadas, tanto por razones éticas y de justicia social como por razones socioeconómicas y demográficas, que incluyen cambios en la estructura familiar y la participación de la mujer en la fuerza laboral.