No pase frío: vístase en tres capas durante el invierno

No debe ser una labor demasiado ardua como para ‘pelar el ajo’, pero tampoco hay que exagerar al vestirse por capas como las cebollas, porque eso puede ocasionar una sudoración excesiva y hasta se corre el riesgo de un resfriado. Si la idea es abrigarse para mantener el calor corporal, sólo se requieren tres capas.

Viernes 8 de junio de 2018

No pase frío: vístase en tres capas durante el invierno
Escrito por Álvaro Mociño

Ante la ola de frío que afecta a la zona centro y sur del país es necesario elegir la ropa correcta y en un orden adecuado para poder abrigarse sin exagerar. Francisco Sánchez, director de la carrera de Ingeniería en Expediciones y Ecoturismo de la U. San Sebastián señala que la clave es vestirse por capas, pero no al estilo de una cebolla, porque más de tres capas, termina siendo contraproducente. 

A juicio del especialista eso es una mala práctica que se ha extendido en el tiempo y sin resultados. De lo que se trata –dice- es “de vestirse con tres capas pero manteniendo la mayor movilidad posible y no andar tan pesados”.

“La primera capa es la que está en contacto directo con el cuerpo y respira. La idea es que si uno transpira al estar en movimiento, la tela se pueda secar rápidamente. Por eso tiene que tener una permeabilidad muy fuerte para ventilar el sudor”, explica Sánchez.

De acuerdo con el profesional lo principal es estar siempre seco y por eso hay que usar prendas sintéticas como las camisetas o poleras con la tecnología Dry Fit que garantizan la eliminación de la humedad del cuerpo.

Luego está la segunda capa, cuya función “es mantener la temperatura y que el calor que produce el cuerpo no se vaya”, dice Sánchez. Para eso está la ropa de polar, un tipo de tela que protege del frío extremo.

La tercera cubierta y “quizás la más importante porque nos aísla del ambiente externo”.

Pero hay que diferenciar dos grandes mundos para esta tercera capa porque por un lado está la que nos protege del agua y por otro, la que nos resguarda del viento o el frío”. “Esta tercera capa está ligada principalmente a la tecnología Gore Tex que es un filamento cuya estructura está definida de tal forma que deja un espacio de aire que permite que las partículas de vapor que son más pequeñas puedan salir, pero no deja entrar a las partículas de agua, las que son de mayor tamaño. Por lo tanto, este tipo de ropa funciona muy bien con la lluvia o el viento, pero no sirve para el frío”.

Cuando se trata de bajas temperaturas, el académico de la USS precisa que existen prendas con plumas naturales o rellenos sintéticos que permiten soportar el frío.

Sin embargo, las chaquetas con plumas están pensadas para la nieve y bajas temperaturas, pero no sirven para la lluvia.

Sánchez recalca que “si bien hay soluciones en el mercado que incorporan más de una tecnología, son de alto costo y su éxito es relativo para funcionar en condiciones simultáneas de lluvia, nieve y frío”.

“Las plumas naturales si se mojan demoran mucho en secarse, mientras que los rellenos sintéticos lo hacen más rápido, pero pierde su capacidad de aislar a la persona del ambiente externo”.

En el caso de ciudades como Santiago, donde hace frío y llueve pero no demasiado, Sánchez indica que como tercera capa es aconsejable una chaqueta o parka con material sintético.

Además advierte que si alguien se poner una cuarta capa, no va a funcionar nada si lo que se espera es enfrentar de la mejor manera el frío y la lluvia.