Enfermedades respiratorias: lo que se espera para el invierno en Chile

Aunque es difícil predecir qué virus respiratorio circulará en mayor medida durante el invierno, expertos señalan que la influenza, el sincicial y el parainfluenza, son los más frecuentes.

Viernes 29 de marzo de 2019

Enfermedades respiratorias: lo que se espera para el invierno en Chile
Escrito por Oscar Galaz y Alvaro Mociño

La llegada del otoño y el cambio de temperatura, hace presagiar la llegada anticipada de los virus que provocan las enfermedades respiratorias. 

En ese sentido, los expertos llaman a tomar precauciones como: vacunarse contra la influenza para los grupos objetivos (adultos mayores, niños menores de dos años, embarazadas y enfermos crónicos); medidas de resguardo en el hogar como una ventilación adecuada y evitar los cambios bruscos de temperatura.

Respecto a qué virus respiratorios podrían ser más agresivos este invierno, la presidenta del Comité Consultivo de Inmunizaciones de la Sociedad Chilena de Infectología, Marcela Potin, señala que “es dífícil predecir lo que va a ocurrir, porque depende de factores como el clima, qué nivel de circulación de virus tengamos. También tiene que ver el comportamiento que estos virus tuvieron en el hemisferio norte. Entonces es difícil prever si vamos a tener primero influenza, después virus respiratorio sincicial, o van a estar juntos; también es difícil saber la intensidad. Aunque la influenza en los países del hemisferio norte fue agresivo, así que podríamos tener algo similar. Hay que verlo mes a mes”.

La pediatra agrega que la vacuna que se está colocando hoy en el país contiene las cepas de influenza que circularon en el invierno del norte, “así que es probable que sea un año un poco mejor. Pero siempre está la posibilidad que aparezca una nueva cepa, y por eso uno no puede dar pronósticos, porque de ocurrir eso, tendríamos una enfermedad distinta”.

El académico de la Facultad de Medicina y Ciencia de la U. San Sebastián, Claudio Figueroa, asegura que “dentro de las patologías respiratorias que hay que protegerse en mayor medida están la influenza y el virus respiratorio sincicial”.

El docente USS precisa que según el reporte de la última semana de vigilancia epidemiológica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en el cono sur aún no hay un aumento progresivo de las patologías, pero ya se han presentado casos de las cepas de influenza que estuvieron presentes en el hemisferio norte”. 

Virus y enfermedades

Influenza: Produce la llamada gripe, una enfermedad viral de alta contagiosidad producida por los virus tipo A y B (como A H1N1, A H3N2), que van mutando con el paso del tiempo. Es muy contagiosa y su periodo de incubación varía entre 1 y 3 días. Es un cuadro de inicio brusco, con malestar general, fiebre, escalofríos, dolor de cabeza y muscular, a los que se suman síntomas respiratorios como secreción nasal.

Parainfluenza: Este virus puede causar bronquiolitis, bronquitis y ciertos tipos de neumonía. Los síntomas varían según el tipo de infección. Es común que al principio se presenten molestias similares al resfriado, como rinorrea, tos leve, además de dolor de garganta, fiebre, dolor torácico y dificultad para respirar.

Sincicial: Este virus causa infecciones en los pulmones y en las vías respiratorias principalmente en el caso de bebés, niños pequeños y adultos mayores. Los síntomas pueden variar y diferir con la edad y gravedad de los cuadros. Éstos generalmente aparecen de 4 a 6 días después de tener contacto con el virus. En personas que no están dentro de estos grupos etarios, casi siempre presentan síntomas moderados, como tos seca; pero los menores de 1 año o adultos mayores, pueden tener síntomas más graves y con frecuencia son los que tienen la mayor dificultad para respirar.

Adenovirus: A diferencia de los virus anteriores, éstos causan diferentes tipos de enfermedades. La mayoría produce infecciones respiratorias, pero también pueden ser gastrointestinales. Afectan a personas de cualquier edad, aunque es más frecuente en los niños. Se presentan durante todo el año, con un ligero aumento a fines del invierno y principios del verano.