Carlos Williamson: “La gratuidad en Chile es apostar hacia la mediocridad y no a la calidad”

El rector de la Universidad San Sebastián analiza el impacto de la gratuidad universitaria a tres años de su implementación, en entrevista con Revista LyD.

Sábado 13 de abril de 2019

Carlos Williamson: “La gratuidad en Chile es apostar hacia la mediocridad y no a la calidad”

"Una política pública responsable que compromete recursos del Estado debe poner atención en los usos alternativos, ponderando la rentabilidad social frente a otros proyectos sociales y es aquí donde está la primera fuente de crítica. La evidencia muestra que, en materia de financiamiento estudiantil, la educación superior tiene menos prioridad que la educación temprana o la escolar u otras demandas en salud o pensiones de más alto impacto económico", sostiene la máxima autoridad USS.

El ingeniero comercial de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Master of Arts, por la University of Chicago, agrega que "hay un instrumento que ha probado ser muy eficaz para cerrar las brechas de inequidad y son las becas y el crédito, de modo que la gratuidad no debe verse como la única solución. Y lo tercero, y tal vez lo más grave de este “iceberg” donde hay consecuencias que no se ven en el corto plazo, es que el compromiso de que el Estado compensa a las universidades por el copago de los estudiantes que dejan de percibir, definitivamente no se cumple. Hay brechas financieras de magnitudes elevadas que afectarán a la larga la calidad. Mi cálculo es que, en base a los actuales aranceles regulados, la gratuidad universal tendría un costo total de U$ 3.600 millones, de los cuales U$ 3.000 provienen de aportes fiscales y U$ 600 millones son costo implícito de las universidades por esta subcompensación".

Imagen foto_00000007                                                            Rector USS, Carlos Williamson.

El rector señala que "las universidades como la nuestra deben fijar aranceles reales mayores a sus equivalentes públicas que reciben aportes basales. Segundo, los criterios de asignación por gratuidad se hacen en base a una agrupación por tipos de universidades que parecen similares, pero no lo son, en consecuencia, las brechas financieras entre el arancel real y el regulado son mayores en nuestro caso. Si estuviéramos en gratuidad tendríamos un déficit operacional inabordable. Estamos tranquilos porque hemos visto confirmadas nuestras aprensiones que el sistema de financiamiento está mal diseñado".

Vea entrevista completa: