Los beneficios de los típicos juegos de casa

La oferta de juegos y actividades de entretención es amplia, por lo que es responsabilidad de los adultos utilizar su creatividad y destinar tiempo a la búsqueda y selección de estos juegos.

Viernes 28 de julio de 2017

Los beneficios de los típicos juegos de casa
Escrito por

Pablo Luna, académico Pedagogía en Educación Física, U.San Sebastián

En invierno, debido a las lluvias, bajas temperaturas y menor tiempo de luz solar, es común que los niños se queden más tiempo en casa, dejando de lado jugar o estar al aire libre. Esto debe ser una oportunidad de aprendizaje, ya que gracias a simples juegos al interior, podemos mantenerlos activos y favorecer su desarrollo motor, creatividad, resolución de problemas y adquisición de aprendizajes fundamentales para el éxito escolar como la escritura y la lectura.

Es así como entre los tres y seis años, los niños, producto de la maduración neuronal, desarrollan la predominancia lateral, conocida como lateralidad. Lo anterior significa que “naturalmente” comienzan a utilizar uno de sus hemisferios por sobre el otro, es decir, empiezan a elegir usar su lado derecho o izquierdo, tanto para ver, escuchar, patear como manipular objetos, transformándose así en lo que conocemos socialmente como zurdos o diestros.

Para favorecer el afianzamiento de la lateralidad, el predominio funcional que se expresa en el uso de mano, ojo, oído y pie, son fundamentales los juegos motores, específicamente aquellos que obligan a los niños a elegir una mano o pie para jugar. En esta categoría encontramos actividades lúdicas infantiles típicas como armar torres, saltar en un pie, dibujar o seguir líneas con un lápiz, lanzamientos de precisión, entre otros.

Estas actividades se expresan en juegos como: el “yenga”, donde los participantes deben retirar bloques de madera y continuar armando, con estos mismos bloques, una torre cada vez más alta; “las bolitas o polquitas”, en que los niños eligen una mano para jugar, además desarrollan la disociación segmentaria o praxia fina para ir obteniendo un mayor control de sus posibilidades motrices (en este caso de los dedos de su mano); “saltar el elástico o media”, en que los participantes esperan su turno para saltar dentro y fuera del elástico y en la medida del logro van subiendo la altura del obstáculo, lo que también podemos hacer con un pie. Estos juegos se pueden sumar a otras actividades como colorear, recortar o pegar, las que también permiten pasarlo bien y afianzar la predominancia lateral.

En este sentido, la evidencia científica nos señala, por un lado, que los lectores que presentan algunas dificultades son aquellos que están menos lateralizados mientras que otros investigadores concluyen que los niños que son muy marcadamente diestros o zurdos son mejores distinguiendo la derecha y la izquierda que los menos marcadamente diestros o zurdos, lo que favorece sus adquisiciones en escritura.

La oferta de juegos y actividades de entretención es amplia, por lo que es responsabilidad de los adultos utilizar su creatividad y destinar tiempo a la búsqueda y selección de estos juegos. Así pueden ofrecer a sus niños la posibilidad de continuar desarrollándose adecuadamente, expresando todas sus potencialidades e ir reduciendo las brechas que presentan producto del sedentarismo, y el uso excesivo de la televisión y las pantallas móviles.