Fin a la reversibilidad de Andrés Bello: ¿una buena alternativa?

La reversibilidad es una medida que favorece principalmente al transporte privado, que es el medio de transporte menos eficiente desde el punto de vista de la utilización del espacio vial.

Jueves 4 de enero de 2018

Fin a la reversibilidad de Andrés Bello: ¿una buena alternativa?
Escrito por

Federico Casanello, decano Facultad de Ingeniería y Tecnología Universidad San Sebastián

Una medida como el fin de la reversibilidad de la Costanera Andrés Bello originaría un mejor uso del espacio vial, permitiendo la incorporación de recorridos de transporte público y una reducción del riesgo para todos los usuarios del sistema. A priori, parece una buena idea que debiera analizarse con un estudio detallado del impacto en el consumo de recursos de la red.

Se trata de una solicitud de la Municipalidad de Providencia que busca poner término a la reversibilidad de la Costanera, la cual se ha mantenido desde hace 40 años y que fue concebida principalmente para disminuir los tiempos de desplazamiento de los automóviles, transformando a la Costanera en una verdadera autopista, en algunos tramos.

En la medida que se ha modificado el patrón de viajes de Santiago, por el desplazamiento del centro hacia el sector oriente, la reversibilidad ha perdido efectividad. Esto sugeriría que el cambio en la reversibilidad podría reducir el consumo de recursos global de la red, que incluye tiempo, combustible, lubricantes y neumáticos, entre otros.

La reversibilidad genera mayor riesgo para los usuarios del sistema de transporte (por ejemplo, peatones y bicicletas), como consecuencia de una mayor velocidad de operación de los automóviles.

Debemos recordar, además, que la reversibilidad es una medida que favorece principalmente al transporte privado, que es el medio de transporte menos eficiente desde el punto de vista de la utilización del espacio vial. Las ciudades que han orientado sus políticas a favorecer este tipo de modos han fracasado rotundamente, como es el caso de diversas urbes en Estados Unidos; por ejemplo, Los Ángeles. Asimismo, la congestión en rutas alternativas a las reversibles ha tendido a disminuir la velocidad comercial de los buses de transporte público.

Se suma a esto, que la reversibilidad genera mayor riesgo para los usuarios del sistema de transporte (por ejemplo, peatones y bicicletas), como consecuencia de una mayor velocidad de operación de los automóviles. Adicionalmente, aumenta la probabilidad de accidentes con otros vehículos, en especial en períodos próximos al inicio y término de la reversibilidad.

Finalmente, existe una serie de otras externalidades, como el incremento de la distancia y tiempo de acceso a los paraderos de transporte público. Al no existir recorridos de transporte público en Costanera, podría aumentar el tiempo de caminata a paraderos de diversos usuarios del sistema de transporte.