Patricio Aylwin: Archivos con historia

Si bien queda mucho por hacer, es encomiable el esfuerzo puesto en el Repositorio Digital Archivo Patricio Aylwin. Ello nos permite encontrarnos —de una manera ciertamente parcial e insuficiente— con la historia reciente de Chile y, por extensión, de una zona del mundo que experimentó procesos que configuraron lo que son hoy nuestras naciones. Volver a la historia reciente es un elemento más para repensar nuestro pasado y construir el futuro.

Lunes 4 de diciembre de 2017

Patricio Aylwin: Archivos con historia
Escrito por

Alejandro San Francisco, historiador e investigador de CEUSS, U. San Sebastián

Una de las ventajas de los aniversarios históricos “redondos” es la posibilidad que ofrecen a los pueblos para repensar su historia, volver sobre sucesos, personajes, estructuras e ideas que tuvieron relevancia en un momento dado. Es evidente que en esto no basta sumar una determinada cantidad de años, sino que se requiere también tener criterio histórico, una mirada de largo plazo y no simplemente vivir siendo esclavos del presente.

Lo hemos podido ver este año a propósito de la Revolución Bolchevique, cuyo centenario ha sido objeto de conmemoraciones y congresos históricos -algunos muy interesantes acá en Chile-, así como de una fecunda actividad editorial y la renovación de ciertos textos clásicos sobre la historia de Rusia; figuras legendarias como Lenin, Trotsky y Stalin; y sobre la influencia de los bolcheviques en otros lugares de Europa y el mundo en un proceso de exportación de la revolución que, por momentos, pareció anticipar el futuro de la Humanidad.

Algo parecido debería ocurrir en España el próximo año cuando se cumplan 40 años de la Constitución de 1978, o en Chile a 30 años del famoso plebiscito de 1988, ocasión en que ambas sociedades pueden volver a pensar sus respectivas transiciones a la democracia. De ahí emanará el esfuerzo de construir un país para todos, de organizar un Estado integrador a pesar de las diferencias, con la necesidad de entender que los procesos históricos tienen su lógica propia, cuestión ciertamente difícil de entender este 2017. España ha estado marcada por los problemas de Cataluña, las demandas maximalistas y la reorganización de un mapa político que ya no es lo que fue en los años del rey Juan Carlos y de Adolfo Suárez; Chile cuenta con nuevos referentes políticos y sociales, muy distantes de la lógica de la transición y de liderazgos como los que en su momento encarnaron Patricio Aylwin o Ricardo Lagos, por mencionar a dos de los más importantes.

Recordé todo esto al ser invitado, precisamente, a la inauguración del Repositorio Digital Archivo Patricio Aylwin, cuyo objetivo -definido por sus organizadores-, es “preservar, archivar y compartir la documentación generada y recibida” por quien fuera Presidente de la República de Chile entre 1990 y 1994, desde su época de estudiante hasta su reciente muerte, en 2016. Sin embargo, adentrarse al contenido del Archivo permite comprobar que hay mucho más que notas autobiográficas, por muy relevante que sea la figura histórica de Aylwin. En realidad, es una apertura a la historia nacional de las últimas décadas, con sus logros y contradicciones.

Una búsqueda rápida permite encontrar cartas intercambiadas por Aylwin con varios personajes cruciales de la historia chilena del siglo XX, como el ex Presidente Eduardo Frei Montalva, entre otros; hay declaraciones políticas relevantes sobre el primer gobierno de la Democracia Cristiana (1964-1970), así como el proyecto de la Unidad Popular que lideró Salvador Allende; no faltan las actas y acuerdos políticos, así como los informes y minutas, entre los que destaca uno inmediatamente anterior al 11 de septiembre de 1973 y que, según entiendo, nunca había sido publicado.

Como suele ocurrir en estas cosas, detrás de un logro así hay mucho trabajo, como lo expusieron Magdalena Eicholz y Carlos Bascuñán, quienes estuvieron a cargo del proyecto, y Enrique Krauss, ministro del Interior del Presidente Aylwin entre 1990 y 1994. El trabajo de los familiares del ex gobernante también ha sido invaluable. Lo interesante es que será un archivo abierto, que complementa otras fuentes sobre Aylwin, como sus discursos parlamentarios o su labor en el gobierno, que están contenido en otros trabajos anteriores sobre su legado; así como las largas entrevistas que dio en su momento, o sus memorias, de las cuales ha aparecido El reencuentro de los demócratas. Del golpe al triunfo del No (Santiago, Ediciones B, 1998).

Que se trate de un archivo abierto, que se puede consultar libremente en http://www.archivopatricioaylwin.cl, puede parecer una obviedad, pero no lo es. Sabemos que España ha tenido problemas para acceder a la documentación de los archivos del general Francisco Franco, que sólo han podido ser consultados por contadas personas, y lo mismo podría decirse en los más diversos países. Es evidente que falta una cultura histórica y de documentación que entienda la necesidad, para la política de una sociedad, de contar con archivos de calidad, abiertos y fácilmente accesibles para las personas interesadas en ellos.

En Estados Unidos esto es una tradición y es muy habitual que ex Presidentes de la gran potencia escriban sus memorias, reúnan su documentación y organicen fundaciones que permitan conservar la información, clasificarla, mostrarla, estudiarla. Por otra parte, después de una determinada cantidad de años, los norteamericanos suelen desclasificar -aunque no completamente- sus documentos diplomáticos, que son de una gran riqueza y muestran información que es prácticamente inaccesible en otras naciones. En el contexto de la Guerra Fría resulta impresionante comprobar la intervención de Estados Unidos en América Latina, observar sus misiones más secretas o abiertas, los recursos que destinaban a procesos electorales de otros países, e incluso a acciones encubiertas. Hoy mucho de eso se encuentra en la red y podemos contar con información de primera mano, interesante y llena de detalles que nos permiten comprender mejor la historia de nuestros propios pueblos. Cosas parecidas se podrían hacer sobre las relaciones entre Chile y España, o entre España y los distintos países de América Latina, como lo que ya se ha realizado, de manera fecunda, en torno a la Guerra Civil Española y su relación con los escritores del continente. Los archivos cubanos, ciertamente, también tendrían mucho que decir sobre la historia chilena.

Si bien queda mucho por hacer, es encomiable el esfuerzo puesto en el Repositorio Digital Archivo Patricio Aylwin. Ello nos permite encontrarnos —de una manera ciertamente parcial e insuficiente— con la historia reciente de Chile y, por extensión, de una zona del mundo que experimentó dramas, crisis de sus democracias, intervenciones militares y transiciones democráticas que configuraron lo que son hoy nuestras naciones. Volver a la historia reciente es un elemento más para repensar nuestro pasado y construir el futuro, por lo cual los esfuerzos que se realicen al respecto son bienvenidos.