Senda: universitarios consumen el doble de drogas y alcohol que escolares

Un 16% reconoce, además, el uso de estimulantes y tranquilizantes. Así lo revela el primer estudio del Senda en población universitaria. Informe además arrojó que la prevalencia de embriaguez en el último mes fue de 68% y del consumo de marihuana de 33%. Trece casas de estudio participaron del muestreo, entre ellas, la U. San Sebastián.

Lunes 27 de mayo de 2019

Senda: universitarios consumen el doble de drogas y alcohol que escolares
Escrito por María Graciela Opazo

Más de 8.500 alumnos de 13 casas de estudios de nivel superior participaron del primer estudio de drogas realizado por el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda).

El análisis a nivel nacional arrojó que la prevalencia del consumo de alcohol en el último mes en la población universitaria fue de un 68% (71% en hombres y 65% en mujeres), mientras que el nivel de embriaguez alcanzó el 68,1%.

Para el caso de la marihuana, la prevalencia en el último mes fue de 33%, mientras que en el último año alcanzó el 50%. Respecto a la percepción de riesgo, sólo uno de cada tres jóvenes entrevistados (28,5%) cree que es altamente riesgoso consumirla. 

Los resultados del estudio reflejan que los estudiantes de Educación Superior duplican el consumo de sustancias respecto a lo que muestra de la encuesta de Senda en Población Escolar 2017.

Para el director nacional del organismo, Carlos Charme, “la situación de consumo de drogas en escolares ya nos había puesto en alerta, pero la realidad entre estudiantes de educación superior nos muestra que estamos frente un problema aún más grave. Acá no sólo se trata de la salud mental de nuestros jóvenes de entre 18 y 25 años, este estudio refleja que el consumo de drogas también los está afectando”.

Agregó que un tema de gran envergadura como éste: “Estamos convencidos que el Estado no abarca todo lo público, sino que lo público nos convoca a todas las autoridades y academia a trabajar de manera conjunta para construir políticas públicas”.

Medicamentos 

El estudio además dejó en evidencia el consumo de estimulantes o tranquilizantes en esta población. En particular 5, 8% consume analgésicos sin receta médica (tramal, tramadol); 5,2 % tranquilizantes. Mientras que neuro - estimulantes como modafinilo o anfetaminas alcanzaron un 5,4% de consumo en el último mes.

En cuanto a drogas ilegales consumidas el último año, el hachís marca un 10%,  cocaína 4,9%, LSD 4,4 %, éxtasis 2,6% y pasta base 0,5%.

Plan de acción

La respuesta más mediata será capacitar vía online al mundo académico de las casas de estudio que participaron en la muestra, de manera de entregar información concreta respecto a riesgos del consumo de estas sustancias. “Debemos contribuir a la construcción de políticas preventivas dentro de los establecimientos educacionales, porque existe baja percepción de riesgo en la población”, sostenía Charme.

Si bien el estudio no contempla informes por universidades, ni la presentación o comparación de resultados a ese nivel. La Universidad San Sebastián viene trabajando en distintas líneas para abordar este problema transversal.

“Conformamos hace un tiempo un equipo de prevención de consumo de drogas y alcohol integrado por estudiantes, académicos y autoridades y también estamos trabajamos con la Fundación Paréntesis para  lanzar una política de prevención en el segundo semestre”, adelantó Ronny Bravo, director general de Asuntos Estudiantiles USS.

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Ronny Bravo y Kerima Carmi, junto a representantes de otras universidades que participaron en el estudio y el equipo de Senda. 

Por su parte, la coordinadora de proyectos globales de tratamiento de drogo-dependencias de la oficina de las Naciones Unidas contra las drogas y el delito, Elizabeth Sáenz, comentó: “Para enfrentar esta problemática tienes que hablar de prevención indicativa, selectiva o tratamiento, haciendo información respecto a los efectos dañinos de estas sustancias y proveerles a los jóvenes  de otro tipo de actividades y opciones para el uso del tiempo libre, para reducir la presión a la que se sienten  sometidos. Actividades de contacto con la naturaleza o mindfulness por nombrar algunas de ellas son efectivas para el objetivo”.