Ponga atención a la seguridad antes de hacer canopy o rafting

Poco a poco se han ido consolidando entre las ofertas de turismo aventura y al igual que otras actividades, es fundamental informarse y saber sobre las medidas de seguridad y certificaciones que deben tener las empresas operadoras y los guías a cargo.

Lunes 11 de febrero de 2019

Ponga atención a la seguridad antes de hacer canopy o rafting
Escrito por USS

No siempre estamos conscientes de que lo que hay que consultar a un tour operador o a quienes tienen a cargo actividades como rafting o canopy. En general, las normas para el turismo aventura de cualquier empresa están contenidas en la Ley 20.943 y existe el decreto 22, que aborda específicamente todo este tipo de actividades, el tema de las certificaciones y la seguridad para su práctica.

Darío Arancibia, académico de la carrera de la carrera de Ingeniería en Gestión de Expediciones y Ecoturismo de la Universidad San Sebastián, dice que existen algunos puntos que como usuarios o clientes de un servicio debemos observar y preguntar para saber si es una actividad segura.

Rafting o descenso de ríos

Cuando una persona participa en un descenso de ríos o rafting es importante saber varias cosas, considerando que la seguridad a bordo de la balsa depende de ello, mientras va río abajo.

Arancibia señala que previamente a la actividad tiene que haber “una charla informativa o briefing, en donde se comunique en qué consiste este descenso en balsa, cuál es el programa y los planes A y B respectivos”.

Asimismo, son necesarios ciertos parámetros de seguridad para los participantes, establecer los del cliente y los códigos de comunicación para realizar esta actividad. Finalmente, tiene que haber espacio para responder a las diversas inquietudes de los participantes.

El docente y especialista en rescate precisa además que es clave “verificar el buen estado y el ajuste de los chalecos salvavidas. Que sean de la talla adecuada, y que las hebillas y cierres estén en buenas condiciones. Lo mismo en el caso de los cascos”.

Otro aspecto importante de acuerdo al Instituto Nacional de Normalización en lo que se refiere al turismo aventura y específicamente al rafting es que, de acuerdo a la dificultad del ríoun guía puede tener entre 6 y 8 personas a cargo.

Asimismo, Arancibia indica que “debe estar presente siempre una embarcación de seguridadSe trata de 1 a 2 balsas y mínimo es un kayak de seguridad”.

Canopy o tirolesa

Otras de las disciplinas populares especialmente en verano es el canopy o tirolesa, que consiste es deslizarse a través de cables de acero de un punto a otro con la ayuda de una polea y del trazado en pendiente, para dar una adecuada y regulada velocidad al transporte de la persona en medio del entorno natural.

Ciertamente, que el diseño, la información y el equipamiento son elementos claves antes de realizar canopy. Al igual que en otras actividades, se requiere de una charla informativa, parámetros de seguridad, planes de contingencia, códigos de comunicación y una interacción previa entre los usuarios y prestadores de serviciospara responder inquietudes.

Darío Arancibia explica que es necesario revisar “el buen estado y el ajuste de los arneses y cascos. Que sean de la talla adecuada, y que las hebillas y cierres estén en buenas condiciones”.

Tal como lo planteó con el rafting, Arancibia puntualiza que, en el canopy “el ratio de trabajo para un grupo de 1 a 4 personas va desde 2 guías mínimo, hasta un máximo de 15 personas con 5 guías”.

El docente agrega que antes de iniciar la actividad “el equipo protección personal (EPP) debe ser chequeado 2 veces; una vez por cada guía”. Además, dice que los guías “deben llevar radio para comunicarse entre ellos y se les debe informar como clientes, los riesgos de la actividad y cuál es el plan de emergencia. Si no lo comunican se debe consultar a la empresa” antes de engancharse a los cables de acero.