XIV y X regiones: Ocho de cada 10 personas está dispuesta a donar sus órganos después de fallecida

Pese a ello, la encuesta de la Universidad San Sebastián también constató que aproximadamente uno de cada cuatro entrevistados no confía en el sistema nacional de trasplante de órganos. El motivo de la desconfianza pasa por: trafico de órganos, que se puede usar para ganar posiciones en el listado de prioridades nacionales o calidad del sistema.

XIV y X regiones: Ocho de cada 10 personas está dispuesta a donar sus órganos después de fallecida
Escrito por Oscar G. Galaz

Ocho de cada 10 personas de las regiones de Los Ríos y de Los Lagos está dispuesto a donar sus órganos después de fallecido, reveló un estudio cuantitativo realizado por la Universidad San Sebastián (USS) en ambas divisiones administrativas del país. 

Según el informe, mientras en la XIV región los donantes alcanzan a 78%, en la X región estos llegan a 79%. Quienes optan por “no donar”, en tanto, alcanzan el 18% y 17%, respectivamente. No sabe o no contesta sumó 4% para cada una. 

De quienes desean donar, 80% lo haría “para ayudar a otros”, 14% “porque si yo lo necesitara me gustaría que alguien me donara” y 4 % otro. 

Pese a la voluntad de donar, el estudio también constató que uno de cada cuatro entrevistados dijo “no confiar” en el Sistema Nacional de Trasplante de Órganos, versus un 67% que sí muestran confianza en esta institución. Otro 8% se abstuvo de votar. 

Respecto al motivo de la desconfianza, el “tráfico de órganos” es el motivo principal con 38% en Los Ríos y 34 % en Los LgosRíos. Más atrás siguen “se puede usar para ganar posiciones en listado de prioridades nacionales”, con 23% y 30%, y otros con 11% y 9%, respectivamente. 

El por qué no se quiere 

En relación a los encuestados que no están dispuestos ser donantes, en el caso de la región de Los Ríos (18%), en el 29% de los casos es porque “su salud no lo permite”, 21% “mi religión no lo permite”, 18% “no me gusta la idea de intervenir mi cuerpo”. Con 11% cada uno, en tanto, está “no le gusta” y “temor a acelerar la muerte clínica”. 

En el caso de la región de Los Lagos que no está dispuesto a ser donante (17%), un 28% no lo sería porque “su salud no lo permite”, 16% “temor a acelerar la muerte clínica”, 16% “no me gusta la idea de intervenir mi cuerpo” y 15% “mi religión no lo permite”. 

Consultados los habitantes de ambas regiones si es que ellos necesitaran un órgano estarían dispuesto a recibirlo, ocho de cada 10 que respondieron dijeron que “sí”: 82% la XIV región y 84% en la X región.

En tanto, dos de cinco de aquellos encuestados que en vida expresaron su voluntad de no ser donantes sostuvieron que una vez fallecido desea que se respecte su voluntad y no se le consulte a su familia qué hacer sus órganos. 

La opinión de los expertos

Una de las exponentes del encuentro fue la, psicóloga y coordinadora de Formación Integral de la USS, María Bernardita Celis, quien además es trasplantada de páncreas y riñón hace 9 años, y estuvo dos años en diálisis. Según su experiencia, “es fundamental generar consciencia en las personas y lograr que estos temas se conversen dentro de las familias. Mi idea es que esto se informe y que la gente sepa que se pueden salvar vidas. En mi caso me siento afortunada, estuve en la lista de espera nacional y realicé diálisis durante dos años, pero sobreviví para contarlo y deseo que la gente se interiorice sobre lo que sucede”, dijo.

Añadió que como país se necesita agentes de cambio, ya que “la lista de espera aumenta y la gente con necesidad de trasplante también, motivo por el cual debemos informarnos más y apoyar la decisión de un familiar si es que desea ser donante”.

En tanto, la enfermera y coordinadora nacional de procuramiento de Órganos del Ministerio de Salud, Dunje Roje, abordó la nueva Ley de Registro de Donantes y comentó los mitos asociados a este procedimiento. Acá, puntualizó, que “el primer mito habla del tráfico de órganos, tema que no existe en Chile; el segundo corresponde a que sólo las personas con una buena situación económica es trasplantada, cuando la realidad de los últimos años indica que un 75% de las personas que reciben este beneficio pertenecen a Fonasa y el 25% en Isapres.

Aclaró que la distribución de donación de órganos “corresponde a la distribución de la población por previsión, las listas son únicas y transparentes, ya que los sistemas públicos y privados funcionan en el mismo listado”, explicó la especialista.

Añadió Roje que Chile tiene un porcentaje de 7 donantes efectivos por un millón de habitantes, cifra que hace que las listas de espera aumente.

“Actualmente, tenemos una tasa de negatividad de un 50% que es el porcentaje de población que no desea trasplantar un órganos de su familiar, pese a que la personas estuviese de acuerdo en vida. Cifra baja en comparación con países vecinos como Argentina y Uruguay que poseen 14 y 20 donantes efectivos por cada millón de habitantes. El país con la mejor cifra es España que llega a una cifra de 36 donantes efectivos”, sostuvo.