Kinesiólogos solicitan que se les incorpore como especialistas de primera categoría en atención a pacientes

Según los profesionales, actualmente el Código Sanitario y el Reglamento 1.082, hace que su función esté limitada ya que para atender necesitan la derivación de un médico, lo que impide que los usuarios compren bonos en el sistema público y privado, además de encarecer el sistema, entre otras consecuencias.

Viernes 12 de mayo de 2017

Kinesiólogos solicitan que se les incorpore como especialistas de primera categoría en atención a pacientes
Escrito por Oscar Galaz

Un llamado al Gobierno y a parlamentarios para que los kinesiólogos puedan ser profesionales de primer contacto o primera consulta en la atención de salud, es decir, que no necesiten derivación para que reciban pacientes vía prestaciones de salud hicieron expertos de esta área.

La idea busca que se les incluya en el Código Sanitario vigente y se actualice el Reglamento 1.082 sobre el ejercicio de la profesión de kinesiólogo del año 1958.

En ese sentido, la presidenta del Colegio de Kinesiólogos de Chile, Loreto Henríquez, comentó que su carrera es una profesión autónoma que se ha desarrollado en Chile hace más de 100 años, con altos grados de especialidad y alta evaluación, “pero estamos limitados en ser profesionales de primera consulta”.

Puntualizó que “hay factores legales” que no permiten el desarrollo de su área. “La kinesiología actualmente en Chile se rige por el reglamento 1.082 del año 1958, el cual está obsoleto respecto al desarrollo de la profesión. Además, como profesión no estamos incluidos en el Código Sanitario, a diferencia de otros profesionales de la salud como los médicos o dentistas”, aseguró.

En ese escenario y sumado al desarrollo profesional que tiene actualmente la carrera de kinesiología, no es posible llegar a ser un profesional de primera consulta. “A corto plazo veo poco factible conseguir esta demanda, sin embargo, creo que hay un punto que trabajar y eso implica mejorar la calidad de la educación, homologar mallas, que todos los kinesiólogos hablen el mismo lenguaje”, aseguró Henríquez.

Consultada sobre las implicancias de ser aceptados en el Código Sanitario, donde existen amonestaciones e incluso sanción penal en caso de negligencia, la dirigente gremial comentó que “las áreas en que nosotros debiéramos intervenir deberían estar bien delimitadas y previamente especificadas porque obviamente pueden pasar situaciones complejas. Ahora, nosotros no hacemos un diagnóstico sindromático como hacen los médicos; nosotros hacemos un diagnóstico funcional, porque nos avocamos a que el paciente recupera la función perdida; no lo mejoramos de la fiebre o cáncer, sino que hacemos que el paciente vuelva a ser funcional”.

Coincidente con esta mirada es la que da el director de la carrera de kinesiología de la Universidad San Sebastián, Cristian Contador, quien asegura que “debemos ser un profesional de primera consulta porque tenemos un diagnóstico distinto al médico. Trabajamos con un diagnóstico funcional. Mi tratamiento va a restablecer la función de una articulación del cuerpo, por ejemplo, el cómo lo hago estable. Por tanto, no es lo mismo a lo que diagnostica un médico”.

Pone como ejemplo que en Estados Unidos, España o México, los kinesiólogos son profesionales de primera consulta, pero acá quien quiera recurrir a ellos sólo puede hacerlo “vía atención particular pero no puedo optar a bonos de Fonasa o isapres”.

Apunta también Contador a la necesidad de regular esta profesión a nivel educacional, la cual cuenta con más de 100 escuelas a nivel nacional, ya que así “tendríamos claridad de la formación que se está haciendo. Hoy no es tan claro. De hecho, los niveles de empleabilidad y deserción son enorme en los Institutos Profesionales que dictan la carrera, quienes estudian cuatro años, pero sin el grado de licenciado. Esto, pese a que el decreto de la creación de la carrera dice que es universitaria”.

Añadió el académico de la USS que de haber cambios en el Código Sanitario “por supuesto” que deben normarlos. “Sabemos lo que podemos y no podemos hacer. Por lo tanto, la idea es dejar de entorpecer el peloteo que hay entre el kinesiólogo y médico, ya que lleva a encarecer el sistema”.

Agregó que en Chile hay una lista enorme en el sistema público para el síndrome lumbar “situación que un kinesiólogo puede resolver sin ningún problema. En el programa IRA el kinesiólogo tiene resolución inmediata. Y cuando esto se complica, es él quien lo deriva hacia arriba, pero un primer resorte es el kinesiólogo. Hemos demostrado como profesionales ser eficientes en lo que hemos hecho. Lo hemos hecho bien”. 

La mirada del Minsal

Respecto al tema, el jefe de la División de Políticas Públicas del Ministerio de Salud, Tito Pizarro, aseguró que este “es un tema de complejidad (…) es complejo el traspaso, pero estamos absolutamente de acuerdo de esta realidad” que hoy vive el país.  

Puntualizó que una enfermedad “requiere del acto médico, por el hecho de ser una patología. Cuando el acto es más bien de otro ámbito, de la prevención o rehabilitación sin necesidad de un diagnóstico médico, no requiere del acto médico. Ahora, el problema de fondo de la carrera de kinesiología es cómo acceder a tener bonos Fonasa o Isapre, que sean reconocidos y que se le cancelen sus acciones y que no dependan exclusivamente de la derivación de un médico”.

La autoridad pone como ejemplo un cuadro obstructivo diagnosticado por un médico. “Acá se necesita broncodilatadores y además de kine respiratorio. En Chile el Código Sanitario establece que sólo el médico tiene la potestad de decidir eso, que es un síndrome bronco obstructivo y ahí él deriva al kinesiólogo para hacer el tratamiento. Ese es el punto más complejo para los kinesiólogos y los demás profesionales de salud; el que tomen cierta autonomía en torno a no necesitar del acto médico”.

Pizarro va más allá incluso. Dice que “si un kinesiólogo y un traumatólogo asumen cierta enfermedad como lumbar, es decir, un dolor de cintura y un dolor muscular, la expertis está dada por un kinesiólogo, pero ese mismo dolor puede ser un cáncer de páncreas. Y un diagnóstico tardío en un cáncer de este tipo es mortalidad 100%, entonces, a quién recae la enfermedad. Le tiene que caer la responsabilidad al médico que tiene que saber que uno de los diagnósticos diferenciales es el cáncer de páncreas en el dolor de cintura.  Entonces, puede haber un error pero el Código Sanitario, la ley en Chile establece que asumiendo que fue un error, es una negligencia o una impericia y eso recae en el médico".

¿Por qué no se avanza en legislar?

Para la presidenta del Colegio de Kinesiologos, si pudieran poner en línea de tiempo qué es necesario legislar y cambiar para un mejor desarrollo de la profesión, “lo primero es estar en el Código Sanitario y segundo, un trabajo para los académicos de que se pueda tener una sola visión respecto a las escuelas de kinesiologías del país porque cada una tiene un perfil de egreso. Debería haber una transversalidad de lo que se enseña; que los kinesiólogos de forma transversal deberían hablar el mismo lenguaje”.

Agregó que “el cambio legal es sólo en base a voluntades políticas. Así se pueda lograr. Es tener la presión suficiente en el ámbito legislativo para cambiarlo. Cuando eso esté estabilizado iría bien, pero no veo el profesional de primera consulta de aquí a 8 o 10 años más”, dijo.

El académico de la USS, Cristián Contador en tanto, no ve avances en esta área ya que responde a “una decisión política. Esto es lo mismo que la pelea que se dio con los oftalmólogos para que dejaran que los tecnólogos médicos pudieran dar recetas. Esto es lo mismo. Aca nadie dice que nos den carta blanca o hacer lo que se quiera. En Estados Unidos todo el mundo sabe lo que puede y no puede hacer. Hay una cancha bien rayada. Si te sales de eso, hay penas”, sentenció.